“No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto”
“No hay peor sordo que el que no puede oír; pero hay otro peor, aquél que por una oreja le entra y por otra se le va.”
“¿Cuál puede ser una vida que comienza entre los gritos de la madre que la da y los lloros del hijo que la recibe?”
“La costumbre disminuye la admiración, y una mediana novedad suele vencer a la mayor eminencia envejecida.”
“Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo: incluso aquel que no tiene otra cosa cuenta con eso.”
“A los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camello; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono; a los ochenta, nada.”
“Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, sólo está visto uno, y además mal conocido.”
“Es desgracia habitual en los ineptos la de engañarse al elegir profesión, al elegir amigos y al elegir casa.”
“Métense a querer dar gusto a todos, que es imposible, y vienen a disgustar a todos, que es más fácil.”