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Significado
El dolor como comienzo de la existencia
Gracián captura aquí un momento fundamental: el nacimiento como acto de sufrimiento compartido. La madre grita de dolor físico y esfuerzo; el recién nacido llora por primera vez, expulsado de la seguridad al mundo desconocido. Ambos sufren la misma transición, aunque desde lados opuestos. El filósofo barroco plantea una pregunta incómoda: ¿puede existir vida que no arranque de esta angustia dual? Sugiere que la existencia humana no comienza en un momento de dicha, sino en el choque brutal entre dos vulnerabilidades.
Implicaciones sobre la naturaleza humana
Esta visión desafía narrativas ingenuas sobre los orígenes. Para Gracián, el dolor no es accidental sino constitutivo de nuestra llegada. La vida que comienza entre gritos no promete facilidad futura, sino que establece un tono realista desde el primer instante. Reconoce que existir implica causar y recibir sufrimiento, una verdad que la filosofía barroca mantiene presente frente a ilusiones reconfortantes. No se trata de pesimismo puro, sino de lucidez: quien comprenda esto desde su propio nacimiento posee una base más honesta para entender la condición humana.
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“Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado”
“La vida es una extraña mezcla de azar, destino y carácter”
“Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte.”
“El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento.”
Más frases de Baltasar Gracián
“El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo de él”
“La confianza es madre del descuido”
“Todo lo que realmente nos pertenece es el tiempo; incluso el que no tiene nada más, lo posee”
“La retentiva es el sello de la capacidad”
“No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto”