Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La integridad intelectual frente al orgullo
Gracián advierte contra un error muy humano: rechazar una idea válida únicamente porque proviene de alguien con quien estamos en desacuerdo. El ego se interpone entre nosotros y la verdad. Cuando nuestro oponente tiene razón, reconocerlo no es una derrota, sino una oportunidad de aprendizaje. La terquedad disfrazada de principios nos coloca del lado incorrecto sin justificación racional.
El filósofo jesuita escribía en una época de polarizaciones ideológicas intensas, pero su observación sigue siendo pertinente. Hoy vemos constantemente cómo personas inteligentes descartan argumentos sólidos simplemente por su origen. El prejuicio nos ciega: creemos que aceptar al adversario implica someternos a él. En realidad, quien cambia de opinión ante la evidencia demuestra fortaleza mental, no debilidad.
La implicación práctica es clara: evalúa las ideas independientemente de quién las formule. La verdad no tiene bando. Cuando alguien que detestas dice algo correcto, tu responsabilidad es incorporar esa verdad a tu pensamiento, no amputarla de tu razonamiento por lealtad tribal.
Frases relacionadas
“No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón”
“Los hombres se equivocan con más frecuencia por demasiado listos que por demasiado buenos.”
“La habilidad es a la astucia lo que la destreza a la estafa.”
“Nunca hagas apuestas. Si sabes que has de ganar, eres un pícaro; y si no lo sabes, eres tonto.”
Más frases de Baltasar Gracián