“Son los ímpetus de las pasiones deslizadores de la cordura, y allí es el riesgo de perderse.”

Baltasar Gracián
Baltasar Gracián

escritor español

1601-1658

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Significado

Las pasiones como desestabilizadores del juicio

Gracián plantea una advertencia sobre la naturaleza disruptiva de las emociones intensas. Cuando los impulsos pasionales se desbordan, erosionan la capacidad de razonar con claridad. La cordura funciona como una brújula que orienta nuestras decisiones, pero los sentimientos arrebatadores pueden desviar esa brújula hacia territorios inexplorados y peligrosos. El filósofo español reconoce que esta pérdida de equilibrio mental representa un riesgo existencial real: caemos en estados donde ya no controlamos nuestras acciones, sino que ellas nos controlan a nosotros.

Implicaciones prácticas y contexto histórico

En el siglo XVII, cuando Gracián escribía, la razón se consideraba la virtud máxima del individuo cultivado. Su advertencia cobra sentido en ese marco: las pasiones descontroladas no solo son inmorales, sino que nos deshumanizan al someternos a fuerzas ciegas. Hoy reconocemos que las emociones tienen valor, pero su mensaje permanece vigente. El desafío contemporáneo consiste en integrar sentimientos e inteligencia sin permitir que uno domine al otro. Gracián apunta a algo que toda persona experimenta: ese momento en que la ira, el amor o el miedo nos arrebatan la capacidad de pensar, y de repente nos encontramos perdidos en nuestro propio laberinto interior.

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