“Todos los necios son obstinados y todos los obstinados son necios.”

Baltasar Gracián
Baltasar Gracián

escritor español

1601-1658

Crear imagen

Elige un fondo:

Significado

La trampa de la obstinación

Baltasar Gracián, moralista del Siglo de Oro, establece aquí una equivalencia inquietante: la necedad y la obstinación son dos caras de la misma moneda. La frase sugiere que quien se aferra rígidamente a sus posiciones sin flexibilidad mental, sin capacidad de diálogo o revisión, ya ha caído en la trampa de la irracionalidad. No se trata simplemente de ser terco; la obstinación revela una incapacidad fundamental para pensar críticamente, para reconocer límites en el propio conocimiento.

La advertencia de Gracián adquiere relevancia especial en contextos donde se valora la determinación. Distingue entre persistencia inteligente (cambiar de táctica manteniendo el objetivo) y obstinación ciega (repetir lo mismo esperando resultados diferentes). El necio confunde ambas. Quien rechaza todo argumento contrario, quien jamás cede ante evidencia nueva, asume una postura que evidencia no sabiduría, sino ignorancia camuflada de firmeza.

En la práctica, la cita funciona como brújula ética: antes de defender apasionadamente una idea, vale preguntarse si argumentamos desde la razón reflexiva o desde el ego protegido. La verdadera fortaleza de criterio reside en poder cambiar de opinión sin perder dignidad.

Frases relacionadas

Más frases de Baltasar Gracián

Baltasar Gracián

Ver todas las frases de Baltasar Gracián