“Las cosas no suceden simplemente en este mundo de surgir y desaparecer. No vivimos en una especie de universo loco y accidental. Las cosas ocurren conforme a ciertas leyes, leyes de la naturaleza. Leyes como la ley del karma, que nos enseña que así como se planta cierta semilla, así será ese fruto.”
Sharon Salzberg es una autora y maestra de meditación estadounidense, conocida por difundir el budismo y las prácticas de mindfulness y por sus enseñanzas sobre la compasión y el bienestar mental.
1952
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Significado
Causa y tejido moral
La afirmación plantea que la realidad no es pura azar; hay leyes de causa y efecto que ordenan cómo suceden las cosas. Al evocar el karma se alude a una ley moral práctica: los actos siembran condiciones que más tarde fructificarán, no como castigo divino sino como consecuencia natural de comportamientos y hábitos. Esa metáfora agraria hace visible cómo pequeñas decisiones repetidas modelan resultados mayores en la vida de una persona.Contexto y consecuencias cotidianas
Próxima a la tradición budista y a la práctica contemplativa, la voz detrás de la frase aporta una mirada ética y psicológica antes que metafísica. La implicación principal es que la responsabilidad personal y la disciplina mental importan; cambiar actitudes altera condiciones futuras. También advierte contra el fatalismo: las condiciones son acumulativas y dependientes de múltiples causas, por lo que la transformación es posible mediante atención, intención y acción sostenida.Frases relacionadas
“El progreso no es un accidente, es una necesidad, una parte de la naturaleza”
“Lo que natura no da, Salamanca no lo presta”
“Entrar en el terreno de los hechos es entrar en el mundo de los límites. Las cosas pueden emanciparse de ciertas leyes accidentales o pegadizas, pero no pueden escapar a las leyes de su naturaleza. Se puede libertar a un tigre de su jaula, pero no de su piel manchada.”
“Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.”
Más frases de Sharon Salzberg
“La compasión no es pereza; es algo que implica reposo y apertura; por eso nos hace felices.”
“Al afinar la capacidad de dejar de lado las distracciones para empezar de nuevo sin rencor ni juicio, profundizamos en el perdón y la compasión hacia nosotros mismos. En la vida, descubrimos que podemos cometer un error, y es más fácil comenzar de nuevo o desviarnos de nuestro curso elegido y volver a empezar.”
“Quien ha sufrido un trauma también tiene dones que ofrecer a todos nosotros: su profundidad, su conocimiento de nuestra vulnerabilidad universal y su experiencia del poder de la compasión.”
“Podemos cultivar la capacidad profesional de la atención porque estamos utilizando nuestra atención para percibir algo en el momento presente. Esta percepción no está tan nublada por el temor, por proyecciones hacia el futuro o por viejos hábitos, y en realidad también puede despertar misericordia o compasión, que pueden ser una especie de provocación; eso fue lo que encontré.”
“Podemos aprender el arte de la compasión feroz, redefinir la fuerza, deconstruir el aislamiento y renovar el sentido de comunidad, así como practicar dejar ir el pensamiento rígido de "nosotros" contra "ellos", mientras cultivamos energía y claridad para responder a situaciones difíciles.”