“El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras”
“Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba / engánchalos a tu alma con ganchos de acero.”
“Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.”
“El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.”
“No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande.”
“Anunciad con cien lenguas el mensaje agradable; pero dejad que las malas noticias se revelen por sí solas.”
“Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza.”
“Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes prueban la muerte sólo una vez.”
“Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.”
“Maestro, quisiera saber cómo viven los peces en el mar. Como los hombres en la tierra: los grandes se comen a los pequeños.”
“La vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y frenesí, que no tiene ningún sentido.”
“Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras.”
“Mis palabras suben volando, mis pensamientos se quedan aquí abajo; palabras sin pensamientos nunca llegan al cielo.”
“El hombre a quien no conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es capaz de toda clase de traiciones, estratagemas y depravaciones.”
“Excelente cosa es tener la fuerza de un gigante, pero usar de ella como un gigante es propio de un tirano.”
“No hay quien sea enteramente inaccesible a la adulación, porque el hombre mismo que manifieste aborrecerla, en alabándole de esto es adulado con placer suyo.”
“El aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también nuestro aprendizaje.”
“Las medidas templadas, que equivalen a remedios prudentes, son hartamente nocivas cuando el mal es violento.”
“Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.”
“Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo.”
“El hombre arruinado lee su condición en los ojos de los demás con tanta rapidez que él mismo siente su caída.”