Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La responsabilidad con lo que nos sostiene
Shakespeare plantea una paradoja fundamental sobre la gratitud y el respeto. Cuando algo o alguien nos ha dado lo que necesitábamos para sobrevivir o prosperar, tenemos el deber de no dañarlo a cambio. La fuente representa toda persona, comunidad o sistema que nos ha permitido saciar nuestras necesidades: padres, maestros, instituciones, la naturaleza misma. Contaminarla sería una traición a quienes dependerán de ella después.
La imagen es cruda porque expone una ingratitud común. Muchos abusan de sus orígenes una vez se sienten seguros, quizá sin intención deliberada, pero por negligencia o egoísmo. Un hijo que abandona a sus padres ancianos, una empresa que destruye el ecosistema que la enriquece, un país que olvida sus raíces: todos ensucian sus fuentes. La cita advierte que este comportamiento tiene consecuencias que trascienden la moral individual; afecta la cadena de vida que nos sostiene.
La lección práctica es incómoda: requiere reconocer nuestras deudas, mantener la gratitud activa y actuar con cuidado hacia lo que nos precedió. Proteger las fuentes significa preservar lo que funciona para el beneficio de quienes vendrán después.
Frases relacionadas
“He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido”
“El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas”
“Un hombre que comete un error y no lo corrige es propicio a cometer nuevamente el mismo error”
“El deber es lo que esperamos que hagan los demás, no lo que hacemos nosotros mismos.”
Más frases de William Shakespeare