“La guerra era una condición necesaria de las cosas y podría haberse evitado si la indulgencia y la sabiduría se hubieran practicado en ambos bandos.”
Militar y general estadounidense que dirigió los ejércitos de los Estados Confederados durante la Guerra de Secesión.
1807 – 1870
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Significado
Moral y contingencia
Lee sostiene que el conflicto no fue un destino inexorable sino el resultado de decisiones humanas: la ausencia de tolerancia y prudencia entre líderes permitió que la confrontación se volviera inevitable. La afirmación pone el acento en la responsabilidad compartida y en la idea de que la violencia aparece cuando fallan la moderación y el diálogo. Leída así, la frase funciona como examen moral sobre cómo se toman las decisiones en tiempos de crisis y sobre la fragilidad de los acuerdos políticos cuando predominan el orgullo y la intransigencia.Tiempo histórico y efectos
Dicho por quien comandó el bando confederado, el comentario también lleva carga contextual: llega desde la derrota y la búsqueda de reconciliación, con la intención de reparar rupturas sociales. Sin embargo, esa simetría atribuida a ambas partes puede velar desigualdades fundamentales, como la existencia de la esclavitud, que fue causa principal del conflicto. Su peso práctico es doble: anima a valorar la prudencia en la política, pero exige lectura crítica para no diluir responsabilidades morales históricas.Frases relacionadas
“Un adversario luchará hasta la muerte. Hay que dejarle una salida a un ejército rodeado.”
“El único medio de vencer en una guerra es evitarla”
“Nunca existió una buena guerra ni una mala paz.”
“En los más ilustres y gloriosos capitanes y emperadores del mundo, el estudio y la guerra han conservado la vecindad, y la arte militar se ha confederado con la lección. No ha desdeñado en tales ánimos la espada a la pluma. Docto símbolo de esta verdad es la saeta: con la pluma vuela el hierro que ha de herir.”
Más frases de Robert E. Lee
“La marcha de la Providencia es tan lenta y nuestros deseos tan impacientes; la obra del progreso es tan inmensa y nuestros medios para ayudarla tan débiles; la vida de la humanidad es tan larga, la del individuo tan breve, que a menudo sólo vemos el refluxo de la ola que avanza y nos desanimamos. Es la historia la que nos enseña a esperar.”
“Es bueno que la guerra sea tan terrible; de lo contrario nos volveríamos demasiado aficionados a ella.”
“Debemos perdonar a nuestros enemigos. Puedo decir sinceramente que no ha pasado un día desde que empezó la guerra en que no haya rezado por ellos.”
“No puedo consentir en poner bajo el control de otros a quien no puede controlarse a sí mismo.”
“No críen a sus hijos para que detesten a los Estados Unidos... Recuerden que ahora formamos un solo país. Abandonen todas esas animosidades locales y hagan estadounidenses a sus hijos.”