“Debemos perdonar a nuestros enemigos. Puedo decir sinceramente que no ha pasado un día desde que empezó la guerra en que no haya rezado por ellos.”
Militar y general estadounidense que dirigió los ejércitos de los Estados Confederados durante la Guerra de Secesión.
1807 – 1870
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Significado
Perdón en medio del combate
Lee expresa una práctica espiritual concreta: perdonar y dedicar oraciones diarias por quienes combaten en el bando contrario. Esa postura combina disciplina religiosa con una voluntad de misericordia personal, y se lee como un esfuerzo por mantener la humanidad propia frente a la violencia. Como general confederado durante la guerra civil estadounidense, sus palabras adquieren peso porque proceden de alguien que ejercía autoridad y tomaba decisiones letales.Doble filo moral y político
La afirmación plantea una tensión entre piedad privada y responsabilidad pública. Rezar por el enemigo no elimina las consecuencias de las acciones políticas ni exonera causas éticas cuestionables, como la defensa de la esclavitud. Al mismo tiempo, su gesto sugiere un modelo de liderazgo que reconoce límites humanos: la compasión puede convivir con la firmeza militar, pero la reconciliación duradera exige también verdad y justicia, no solo buenos sentimientos.Frases relacionadas
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“La marcha de la Providencia es tan lenta y nuestros deseos tan impacientes; la obra del progreso es tan inmensa y nuestros medios para ayudarla tan débiles; la vida de la humanidad es tan larga, la del individuo tan breve, que a menudo sólo vemos el refluxo de la ola que avanza y nos desanimamos. Es la historia la que nos enseña a esperar.”
“Es bueno que la guerra sea tan terrible; de lo contrario nos volveríamos demasiado aficionados a ella.”
“No puedo consentir en poner bajo el control de otros a quien no puede controlarse a sí mismo.”
“No críen a sus hijos para que detesten a los Estados Unidos... Recuerden que ahora formamos un solo país. Abandonen todas esas animosidades locales y hagan estadounidenses a sus hijos.”
“No pude añadir nada sustancial a la información existente sobre el tema. Creo, además, que es más prudente no mantener abiertas las llagas de la guerra, sino seguir el ejemplo de aquellas naciones que se esforzaron por borrar las huellas de la contienda civil y condenar al olvido los sentimientos que ésta engendró.”