“Cuando no comprendemos una cosa, es preciso declararla absurda o superior a nuestra inteligencia, y generalmente, se adopta la primera determinación.”
“Entre los que son igualmente malos no hay paz si no es la impuesta por el miedo de alguno que es peor.”
“Sustituir el amor propio con el amor de los demás, es cambiar un insufrible tirano por un buen amigo.”
“Las malas leyes hallarán siempre, y contribuirán a formar, hombres peores que ellas, encargados de ejecutarlas.”
“Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.”
“Hay tanta justicia en la caridad y tanta caridad en la justicia que no parece loca la esperanza de que llegue el día en que se confundan.”
“La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano.”
“El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte.”
“Es raro, muy raro, que nadie caiga en el abismo del desengaño sin haberse acercado voluntariamente a la orilla.”
“La educación de las mujeres hasta aquí podría llamarse, sin mucha violencia: Arte de perder el tiempo.”