Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La corrupción institucional como proceso mutuo
Concepción Arenal, pensadora española del siglo XIX, identifica aquí un fenómeno perverso: la relación bidireccional entre normas injustas y quienes las aplican. Una ley deficiente no es un simple obstáculo externo que los funcionarios deben sortear. Por el contrario, exige de sus ejecutores actos que contradicen la moral, creando una maquinaria que selecciona y forma individuos dispuestos a cometer injusticias sistemáticamente. Quienes cumplen órdenes inmorales terminan transformándose en peores personas que la propia legislación que aplican.
Implicaciones para la responsabilidad política
Esta observación tiene consecuencias profundas. No podemos culpar únicamente a los individuos corruptos cuando los marcos legales mismos han sido diseñados para requerir comportamientos abusivos. Sin embargo, tampoco exime a los funcionarios de responsabilidad moral. La cita sugiere que los legisladores tienen una deuda ética con quienes ejecutarán sus decisiones: crear un sistema que permita actuar con dignidad. Una sociedad seria debe evaluar si sus leyes envilecen a quienes las administran o si, por el contrario, las elevan.
Frases relacionadas
“La aceptación de la opresión por parte del oprimido acaba por ser complicidad; la cobardía es un consentimiento; existe solidaridad y participación vergonzosa entre el gobierno que hace el mal y el pueblo que lo deja hacer.”
“Nada destruye más el respeto por el Gobierno y por la ley de un país que la aprobación de leyes que no pueden ponerse en ejecución.”
“Las leyes demasiado benignas rara vez son obedecidas; las demasiado severas, rara vez ejecutadas.”
“Gobernar es rectificar.”
Más frases de Concepción Arenal
“Absurdo sería pedir al cálculo lo que puede dar la abnegación”
“Todas las cosas son imposibles, mientras lo parecen”
“Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer”
“El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea”
“Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican.”