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Significado
La responsabilidad ante el desengaño
Concepción Arenal, pensadora española del siglo XIX, plantea una verdad incómoda sobre nuestras caídas emocionales. El desengaño no llega como un rayo inesperado, sino como culminación de aproximaciones graduales a situaciones o relaciones que advertimos problemáticas. Quien cae al vacío del desengaño ha recorrido previamente un camino de señales ignoradas, compromisos cuestionables y renuncias a la propia intuición. La cita sugiere que rara vez somos víctimas pasivas de nuestro sufrimiento.
Implicaciones personales
Esta perspectiva desplaza la responsabilidad desde la mala suerte hacia nuestras decisiones cotidianas. Elegimos acercarnos a esas orillas peligrosas: relaciones tóxicas, falsas esperanzas, promesas vacías. Cada paso es voluntario, aunque nos cueste reconocerlo. La reflexión de Arenal no culpa al individuo por sufrir, pero sí lo responsabiliza por la capacidad de detener el avance antes del punto de no retorno.
Valor actual
En tiempos de decisiones rápidas e impulsivas, estas palabras recuperan vigencia. Invitan a cultivar honestidad brutal con uno mismo: ¿cuántas veces vemos venir el desengaño y aún así continuamos adelante?
Frases relacionadas
“En los muros del tiempo trabajamos todos como arquitectos de nuestro propio destino”
“La fatalidad no pesa sobre el hombre cada vez que hace algo; pero pesa sobre él, a menos que haga algo.”
“Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.”
“Tendremos el destino que nos hayamos merecido.”
Más frases de Concepción Arenal
“Absurdo sería pedir al cálculo lo que puede dar la abnegación”
“Todas las cosas son imposibles, mientras lo parecen”
“Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer”
“El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea”
“Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican.”