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Significado
La dilución de la responsabilidad colectiva
Concepción Arenal, pensadora española del siglo XIX, tocaba aquí un problema fundamental de las sociedades: cuando todos compartimos culpa, nadie siente el peso de la acción. La responsabilidad se disuelve entre el grupo, transformando lo que debería ser un acto de rendición de cuentas en una evasión silenciosa. Cada individuo apunta hacia los demás, encontrando justificación en la complicidad general. Así surge una paradoja: mayor número de implicados equivale a menor capacidad de cambio.
Implicaciones prácticas y éticas
Esta observación cobra relevancia en contextos donde instituciones, gobiernos o comunidades cometen injusticias. Si todos toleran la corrupción, ¿quién es verdaderamente corrupto? Si nadie toma la iniciativa por frenarla, ¿quién carga con el deber moral? Arenal advertía que los sistemas que distribuyen la culpa entre muchos terminan perdonándola a todos. La frase expone cómo el anonimato colectivo se convierte en cómplice perfecto, permitiendo que lo inaceptable persista mientras cada persona declina su responsabilidad individual.
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“El que muere paga todas sus deudas.”
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