Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
El rechazo a lo evidente
Aristóteles expresa aquí una frustración ante quienes cuestionan principios morales elementales. La madre representa el vínculo fundamental, el origen biológico y el cuidado primario. Debatir su asesinato equivale a negar algo tan básico que argumentar se vuelve fútil. El filósofo sugiere que ciertos principios no requieren justificación racional porque trascienden la lógica ordinaria. Los azotes aparecen como respuesta más apropiada que la razón cuando nos encontramos ante la negación de lo obvio.
Alcance y límites
La cita revela un supuesto crucial sobre la moral: algunas verdades son autoevidentes y anteriores al debate. Quien las cuestiona no necesita refutación verbal, sino un correctivo más directo, casi pedagógico. Sin embargo, esta posición también es problemática. ¿Quién define qué es evidente? En distintas épocas y culturas, lo considerado obvio ha variado radicalmente. Aristóteles mismo aceptaba esclavitud como natural.
Vigencia actual
Hoy la cita funciona menos como mandato y más como advertencia. Nos enseña que el discurso tiene límites y que insistir en lo absurdo puede agotarlo. Pero también expone el riesgo de cerrar el debate prematuro sobre lo que creemos fundamental.
Frases relacionadas
“Es mejor arriesgarse a salvar a un culpable que condenar a un inocente.”
“Si se quisieran estudiar todas las leyes, no habría tiempo material de infringirlas.”
“La aceptación de la opresión por parte del oprimido acaba por ser complicidad; la cobardía es un consentimiento; existe solidaridad y participación vergonzosa entre el gobierno que hace el mal y el pueblo que lo deja hacer.”
“El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.”
Más frases de Aristóteles
“El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
“Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”
“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión”
“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos”
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder”