“Todo en mi cuarto temblaba: mi corazón, las ventanas, la cama, todo.”
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Significado
Un cuarto que late
Se evoca una inquietud que sacude tanto el cuerpo como el espacio doméstico. El pulso íntimo aparece junto a objetos cotidianos que comienzan a resonar, como si la emoción se proyectara hacia fuera y borrara la frontera entre lo interior y lo material. Esa imagen convierte lo familiar en un escenario desplazado, donde la vulnerabilidad se manifiesta físicamente y el silencio de la habitación ya no ofrece refugio sino evidencia.Consecuencias y resonancias
Dicho en el contexto de la trayectoria de Zainab Salbi, la escena remite a la violencia y al miedo que permea la vida privada. Más allá del momento, queda la implicación de que el trauma deja huellas visibles en lo doméstico y en la memoria colectiva. Reconocer ese temblor equivale a reconocer historias que resisten el olvido y a pensar en la fragilidad compartida como materia de testimonio y acción.Frases relacionadas
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“Me desperté a medianoche con el sonido de una fuerte explosión.”
“No recuerdo la hora; solo recuerdo que el sonido fue tan intenso y tan chocante.”
“Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.”
Más frases de Zainab Salbi
“Saddam nos dio muchas cosas: el desarrollo del país..., pero creo que lo que nos quitó, mientras tanto, fue nuestra propia alma. Llegamos a una etapa en que nos temíamos unos a otros, donde esposos y esposas no se hablaban, donde los padres tenían miedo de expresar nada frente a sus hijos porque los maestros preguntaban qué pensaba papá del tío Saddam. Y hay historias horribles de padres ejecutados por culpa del niño.”
“Crecí con los colores de la guerra: los rojos del fuego y de la sangre, los tonos marrones de la tierra al explotar en nuestras caras y el plateado penetrante de un misil explotado, tan brillante que nada puede proteger tus ojos.”
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“Sonidos que uno esperaría, pero que también son conciertos disonantes de bandadas de pájaros chillando en la noche, los agudos llantos sinceros de los niños y el trueno, insoportable, del silencio.”
“«La guerra», dijo una amiga mía, «no se trata del sonido en absoluto. En realidad se trata del silencio, el silencio de la humanidad.»”