“Me desperté a medianoche con el sonido de una fuerte explosión.”
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Significado
La noche interrumpida
Un estallido que despierta a alguien a medianoche concentra en pocas palabras la ruptura del cotidiano: el sueño se fragmenta, la seguridad inmediata se desvanece y el cuerpo pasa a estado de alerta. Ese sonido funciona como una señal que obliga a atender lo que antes estaba separado del hogar —lo público, la violencia, la política— y lo trae a la dimensión íntima. La imagen es concisa pero tensa; contiene la sensación de desplazamiento temporal entre lo cotidiano y lo extraordinario.Huellas de la violencia
Sabiendo que Zainab Salbi proviene de un contexto marcado por conflictos, la escena cobra resonancia testimonial. Hay implicaciones personales —trauma, memoria que se activa en medio de la noche— y colectivas: la experiencia individual se inscribe en relatos de guerra y desplazamiento. La frase apunta también a una llamada ética: las historias privadas revelan causas y consecuencias políticas, y obligan a pensar en responsabilidad, reparación y en la persistencia de heridas que cambian la percepción del mundo.Frases relacionadas
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“No recuerdo la hora; solo recuerdo que el sonido fue tan intenso y tan chocante.”
“Todo en mi cuarto temblaba: mi corazón, las ventanas, la cama, todo.”
“Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.”
Más frases de Zainab Salbi
“Saddam nos dio muchas cosas: el desarrollo del país..., pero creo que lo que nos quitó, mientras tanto, fue nuestra propia alma. Llegamos a una etapa en que nos temíamos unos a otros, donde esposos y esposas no se hablaban, donde los padres tenían miedo de expresar nada frente a sus hijos porque los maestros preguntaban qué pensaba papá del tío Saddam. Y hay historias horribles de padres ejecutados por culpa del niño.”
“Crecí con los colores de la guerra: los rojos del fuego y de la sangre, los tonos marrones de la tierra al explotar en nuestras caras y el plateado penetrante de un misil explotado, tan brillante que nada puede proteger tus ojos.”
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“Sonidos que uno esperaría, pero que también son conciertos disonantes de bandadas de pájaros chillando en la noche, los agudos llantos sinceros de los niños y el trueno, insoportable, del silencio.”
“«La guerra», dijo una amiga mía, «no se trata del sonido en absoluto. En realidad se trata del silencio, el silencio de la humanidad.»”