“No recuerdo la hora; solo recuerdo que el sonido fue tan intenso y tan chocante.”
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Significado
Memoria marcada por el ruido
Olvidar el momento preciso y conservar únicamente la impresión sonora transforma el recuerdo en algo corporal: la imagen temporal se disuelve, pero la sensación persiste. Ese impacto auditivo actúa como un ancla emocional, una brecha que descompone la cronología y convierte la experiencia en un fragmento sensorial que vuelve una y otra vez. La hora se vuelve irrelevante frente a la intensidad del estímulo; el pasado se registra como trauma sonoro más que como fecha en un calendario.Testimonio que atraviesa lo personal y lo político
Proveniente de una vida marcada por la guerra y la violencia, la voz que habla admite que ciertos hechos quedan fijados por lo que el cuerpo escucha. Esa constatación tiene consecuencias: obliga a escuchar relatos que no siguen una línea temporal limpia y a reconocer que la violencia deja huellas inasimilables por medios convencionales. El sonido, entonces, funciona como prueba íntima y como recordatorio de que la memoria colectiva debe prestar atención a lo sensorial para comprender el daño humano.Frases relacionadas
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“Me desperté a medianoche con el sonido de una fuerte explosión.”
“Todo en mi cuarto temblaba: mi corazón, las ventanas, la cama, todo.”
“Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.”
Más frases de Zainab Salbi
“Saddam nos dio muchas cosas: el desarrollo del país..., pero creo que lo que nos quitó, mientras tanto, fue nuestra propia alma. Llegamos a una etapa en que nos temíamos unos a otros, donde esposos y esposas no se hablaban, donde los padres tenían miedo de expresar nada frente a sus hijos porque los maestros preguntaban qué pensaba papá del tío Saddam. Y hay historias horribles de padres ejecutados por culpa del niño.”
“Crecí con los colores de la guerra: los rojos del fuego y de la sangre, los tonos marrones de la tierra al explotar en nuestras caras y el plateado penetrante de un misil explotado, tan brillante que nada puede proteger tus ojos.”
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“Sonidos que uno esperaría, pero que también son conciertos disonantes de bandadas de pájaros chillando en la noche, los agudos llantos sinceros de los niños y el trueno, insoportable, del silencio.”
“«La guerra», dijo una amiga mía, «no se trata del sonido en absoluto. En realidad se trata del silencio, el silencio de la humanidad.»”