“Quien frecuenta mucho los libros antiguos será algo difícil de contentar con los nuevos.”
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Significado
Preferencia por lo clásico
Quien pasa mucho tiempo entre volúmenes antiguos termina por desarrollar criterios formados por modelos que han sobrevivido al tiempo. La comparación constante con obras que han probado su durabilidad vuelve exigente el gusto: se valora la profundidad, la densidad de lenguaje y la autoridad acumulada, y las novedades suelen parecer superficiales o efímeras. Ese hábito lector modela la sensibilidad, ofreciendo una lente crítica que privilegia continuidad y maestría frente a lo novedoso.Implicaciones culturales y personales
La frase remite a debates históricos sobre la hegemonía del canon frente a la innovación literaria y a la tensión entre tradición y modernidad. En lo personal, implica un doble efecto: protección contra modas pasajeras y riesgo de intolerancia hacia propuestas distintas. Para escritores y lectores actuales representa un desafío: dialogar con el pasado sin quedar prisionero de él, permitir que la herencia filtre pero no asfixie la capacidad de sorprender.Frases relacionadas
“Nunca escribo mi nombre en los libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo llamarlos míos.”
“Leía los libros que habían de explicarme el mundo, como si el mundo pudiera explicarse en los libros.”
“El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
“Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro”
Más frases de William Temple
“Todos los preceptos del cristianismo coinciden en enseñarnos y mandarnos moderar nuestras pasiones, templar nuestros afectos por las cosas de este mundo; ser agradecidos por lo poseído y pacientes ante la pérdida cuando quien lo dio juzgue oportuno quitarlo.”
“Los libros, como los proverbios, reciben su principal valor del sello y la estima de las edades por las que han pasado.”
“Cuando todo se considera, la vida humana es, en el mejor de los casos, como un niño caprichoso que hay que entretener y halagar un poco para mantenerlo quieto hasta que se duerma, y entonces termina la preocupación.”
“Las mejores reglas para formar a un joven son: hablar poco, escuchar mucho, reflexionar solo sobre lo que ha pasado en su compañía, desconfiar de las propias opiniones y valorar a los demás que lo merecen.”
“El problema del mal... ¿Por qué lo permite Dios? O bien, si Dios es omnipotente, en cuyo caso la creación y la providencia serían lo mismo, ¿por qué creó Dios así?”