“El problema del mal... ¿Por qué lo permite Dios? O bien, si Dios es omnipotente, en cuyo caso la creación y la providencia serían lo mismo, ¿por qué creó Dios así?”
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Significado
Paradoja de la creación y la providencia
Plantea la tensión clásica entre un Dios todopoderoso y la existencia del mal: si la divinidad tiene poder ilimitado, la manera en que el mundo está constituido equivaldría a su acción providencial. La pregunta obliga a formular una alternativa cruda: o bien Dios permite el sufrimiento con conocimiento y poder para evitarlo, o bien su poder está de algún modo restringido. Esa irradiación lógica obliga a revisar supuestos sobre atributos divinos y la naturaleza última del bien y del mal.Dilemas teológicos y consecuencias prácticas
Formulada por un teólogo anglicano preocupado por el siglo XX, la reflexión encarna problemas de la teodicea tras guerras y catástrofes. Las respuestas van desde defensas basadas en el libre albedrío o en la formación moral del alma hasta modelos que limitan la omnipotencia divina. Más allá de argumentos abstractos, la inquietud tiene efecto ético: exige que la reflexión teológica dialogue con la responsabilidad humana frente al sufrimiento y con modelos de divinidad que permitan esperanza y acción.Frases relacionadas
“¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?.”
“Me resultaba más fácil pensar en un mundo sin creador que en un creador cargado de todas las contradicciones del mundo.”
“Tengo demasiado respeto a la idea de un Dios como para hacerlo responsable de un mundo tan absurdo.”
“«Se me hace tan difícil comprender al científico que no reconoce la presencia de una racionalidad superior detrás de la existencia del universo, como comprender al teólogo que quisiera negar los adelantos de la ciencia».”
Más frases de William Temple
“Todos los preceptos del cristianismo coinciden en enseñarnos y mandarnos moderar nuestras pasiones, templar nuestros afectos por las cosas de este mundo; ser agradecidos por lo poseído y pacientes ante la pérdida cuando quien lo dio juzgue oportuno quitarlo.”
“Quien frecuenta mucho los libros antiguos será algo difícil de contentar con los nuevos.”
“Los libros, como los proverbios, reciben su principal valor del sello y la estima de las edades por las que han pasado.”
“Cuando todo se considera, la vida humana es, en el mejor de los casos, como un niño caprichoso que hay que entretener y halagar un poco para mantenerlo quieto hasta que se duerma, y entonces termina la preocupación.”
“Las mejores reglas para formar a un joven son: hablar poco, escuchar mucho, reflexionar solo sobre lo que ha pasado en su compañía, desconfiar de las propias opiniones y valorar a los demás que lo merecen.”