“Al exigir este candor y la sencillez de mente en quienes investigan la verdad de nuestra religión, el cristianismo no exige más de lo que se ha reconocido con facilidad a todas las ramas de la ciencia humana.”
Juez y jurista estadounidense, reconocido por sus influyentes aportes a la interpretación jurídica y a la jurisprudencia.
1783 – 1853
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Significado
Sobre la exigencia intelectual
Greenleaf sostiene que el cristianismo pide de sus investigadores candor y sencillez de mente, es decir, honestidad intelectual y disposición a seguir la evidencia donde vaya. La afirmación compara esas actitudes con las que se conceden a cualquier disciplina científica: no exige privilegios epistemológicos ni estándares distintos, sino la misma claridad y rectitud que se exige a historiadores, juristas o científicos al evaluar hechos y testimonios.Origen histórico y alcance práctico
Jurisconsulto del siglo XIX, Greenleaf aplicó criterios forenses al estudio de los evangelios; su punto histórico es apologético y metódico a la vez. La implicación práctica es doble: legitima que las creencias religiosas sean sometidas a examen riguroso y, al mismo tiempo, reclama que ese examen se haga con imparcialidad y sin suponer desventajas para la fe. El resultado es una llamada a la coherencia metodológica: si una afirmación reclama verdad, debe aceptarla o rebatirla con las mismas reglas que se usan en otras ciencias.Frases relacionadas
Más frases de Simon Greenleaf
“Que el hombre es un ser religioso se ha concedido universalmente; se ha visto que es una verdad universal.”
“Seguir adelante preguntando si los hechos relatados por los cuatro evangelistas han sido demostrados por evidencia competente y satisfactoria nos lleva, en primer lugar, a tener en cuenta de qué lado recae la responsabilidad de demostrar la credibilidad de los testigos.”
“La ley presume que todos los documentos que, al parecer, son antiguos, que proceden de un depósito o custodia adecuados y que no presentan en su faz marcas evidentes de falsificación son auténticos; corresponde al oponente la carga de probar que no lo son.”
“La prueba de que Dios se ha revelado al hombre por medio de comunicaciones especiales y expresas, y de que el cristianismo constituye esa revelación, no forma parte de las investigaciones.”