“Que el hombre es un ser religioso se ha concedido universalmente; se ha visto que es una verdad universal.”
Juez y jurista estadounidense, reconocido por sus influyentes aportes a la interpretación jurídica y a la jurisprudencia.
1783 – 1853
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Una aseveración sobre la naturaleza humana
Greenleaf sostiene que la religiosidad no es un rasgo marginal ni accidental, sino una condición extendida de la existencia humana. Como jurista del siglo XIX que aplicó métodos forenses al estudio de la fe, planteó la idea como una constatación: la inclinación hacia lo sagrado aparece repetidamente en culturas, prácticas morales y búsquedas de sentido. La frase implica que la religión ocupa un lugar estructural en la vida colectiva y personal, más allá de modas intelectuales.Implicaciones y puntos de fricción
Aceptar esa premisa obliga a integrar la dimensión religiosa en explicaciones históricas, éticas y jurídicas, sin reducirla a superstición o simple sentimiento. Al mismo tiempo la afirmación choca con experiencias de secularización y pluralismo que cuestionan cualquier pretensión de universalidad rígida. La lectura más útil trata la religiosidad como factor influyente y complejo: fuerza explicativa relevante, pero sometida a contraste con datos culturales y biográficos.Frases relacionadas
“La verdad psicológica fundamental no es que ningún hombre sea un héroe para su ayuda de cámara. La verdad psicológica fundamental, el fundamento del Cristianismo, es que ningún hombre puede ser un héroe para sí mismo.”
“Los humanistas seculares sospechan que hay algo más profundamente humano en resistir el impulso religioso, en aceptar la fría verdad, aunque lo cierto es que el universo es tan indiferente a nosotros como nosotros lo somos a él.”
“El Corán, el universo y la humanidad son tres manifestaciones de una misma verdad.”
“Nada nos engaña tanto como nuestro propio juicio”
Más frases de Simon Greenleaf
“Seguir adelante preguntando si los hechos relatados por los cuatro evangelistas han sido demostrados por evidencia competente y satisfactoria nos lleva, en primer lugar, a tener en cuenta de qué lado recae la responsabilidad de demostrar la credibilidad de los testigos.”
“La ley presume que todos los documentos que, al parecer, son antiguos, que proceden de un depósito o custodia adecuados y que no presentan en su faz marcas evidentes de falsificación son auténticos; corresponde al oponente la carga de probar que no lo son.”
“La prueba de que Dios se ha revelado al hombre por medio de comunicaciones especiales y expresas, y de que el cristianismo constituye esa revelación, no forma parte de las investigaciones.”
“Al exigir este candor y la sencillez de mente en quienes investigan la verdad de nuestra religión, el cristianismo no exige más de lo que se ha reconocido con facilidad a todas las ramas de la ciencia humana.”