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Significado
Juicio sobre el valor
Astell sugiere que aquello carece de mérito cuando la admiración que lo puso en el foco se desvanece pronto; el entusiasmo pasajero no prueba calidad. La observación distingue entre valor intrínseco y la efímera aprobación pública, señalando que el aplauso impulsado por moda, capricho o exageración revela más sobre el gusto colectivo que sobre la cosa misma. La durabilidad del aprecio funciona como criterio: lo que merece permanecer resiste la prueba del tiempo y del examen sereno.
Implicaciones históricas y prácticas
En su contexto, Astell polemiza contra la ostentación intelectual y la hipérbole social de la Inglaterra de su tiempo, defendiendo la educación y la coherencia moral por encima del brillo momentáneo. Hoy la frase sigue vigente al pensar la reputación, la crítica literaria y la valoración pública: aconseja sospechar de lo que brilla sin fundamento y construir juicios sobre razones estables, no sobre efímeros entusiasmos.
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“Así decía el hierro al imán: te odio porque me atraes sin que poseas fuerza suficiente para unirme a ti”
“Puedes tener el universo, mientras yo tenga a Italia”
“Beber sin tener sed y hacer el amor en cualquier época, señora, son las únicas cosas que nos distinguen de los otros animales”
“La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.”
Más frases de Mary Astell
“Así, ya sea por el ingenio o por la belleza de la que un hombre esté enamorado, no hay grandes esperanzas de una felicidad duradera; la belleza, con todas las ayudas del arte, no tiene larga duración; cuanto mayor es, más pronto decae; y él, que sólo o principalmente eligió por la belleza, en poco tiempo encontrará la misma razón para otra elección.”
“De nuevo, si la soberanía absoluta no es necesaria en un Estado, ¿cómo puede serlo en una familia? O si lo es en una familia, ¿por qué no en un Estado, ya que ninguna razón que se dé para lo uno no se sostendría con más fuerza para lo otro?”
“Debe hacerse la tonta ante testigos; puede creer que un hombre, orgulloso y vanidoso como es, pondrá su jactanciosa autoridad, la dignidad y la prerrogativa de su sexo momentáneamente a sus pies, pero con la perspectiva de recuperarlas con mayor ventaja; puede llamarse su esclavo unos pocos días, pero sólo para hacerla suya durante el resto de su vida.”
“¿Es el estar atado a aquel que nos ofende? ¿Por qué, mejor dicho, esto debería recomendársenos, y realmente lo haría si nos guiáramos por la razón y no por el humor y la pasión bruta? El que no hace de la amistad el principal incentivo de su elección, y la prefiere antes que cualquier otra consideración, no merece una buena esposa, y por lo tanto no debe quejarse si se queda sin una... La institución cristiana del matrimonio proporciona lo mejor que puede ser para la tranquilidad y la satisfacción doméstica y para la educación de los niños.”
“Los innumerables tratados de antigüedades, filosofía, matemáticas, historia natural y de otro tipo [...] escritos originalmente en, o traducidos a nuestra lengua, son suficientes para conducirnos un largo trecho en cualquier ciencia a la que nos incite la curiosidad. La mayor dificultad con que luchábamos fue la falta de un buen arte del razonamiento, que no tuvimos, que yo sepa, hasta que ese defecto fue suplido por Locke, cuyo Ensayo sobre el entendimiento humano compensa en gran medida la carencia de todos los demás de ese tipo.”