Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
El lujo como marca de libertad
Beaumarchais, dramaturgo del siglo XVIII, plantea una provocación donde lo frívolo se vuelve profundo. Distinguirse del resto de animales, según su perspectiva, radica en actos aparentemente innecesarios: satisfacer un deseo que ya está saciado, actuar sin el impulso biológico que rige el apareamiento. Estos actos revelan algo radical en la naturaleza humana: la capacidad de actuar contra la necesidad inmediata, de elegir el exceso y el placer gratuito como expresión de voluntad propia.
Crítica velada al determinismo
Escrita en una época de Ilustración que celebraba la razón, la frase contiene una ironía velada. Mientras su contexto cultiva la visión del ser humano como criatura racional, Beaumarchais sugiere que nuestra verdadera singularidad reside precisamente en lo irracional: en la libertad de desvincularnos de toda función biológica. No es el intelecto lo que nos diferencia, sino el capricho conscientemente ejercido.
Implicaciones modernas
Esta perspectiva sigue siendo incómoda hoy. Apunta que la libertad auténtica implica cierto grado de desperdicio, de acción sin utilidad aparente. Cuestiona sociedades obsesionadas con la optimización y la productividad constante, recordando que la humanidad florece también en lo ornamental y lo gratuito.
Frases relacionadas
“No hay cosas por las cuales los hombres hagan tan hercúleos esfuerzos como las cosas de las cuales ellos saben que no son merecedores.”
“Lo malo del deseo es que vuelve sin avisar.”
“Nada me distrae, nada me divierte. Y lo que no me apasiona, me aburre.”
“Los deseos se tienen, no se piden. Lo que se pide es el objeto del deseo.”
Más frases de Pierre Augustin de Beaumarchais
“Para la cólera y el para el amor, todo lo que se aplaza se pierde.”
“No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.”
“Cuando una medicina no hace daño deberíamos alegrarnos y no exigir además que sirva para algo.”
“Beber sin sed y amar en todo tiempo es lo único que diferencia al hombre del animal.”