“Humildemente agrego que, más allá de los mundos de la guerra y la paz, hay un campo donde se encuentran muchas mujeres y hombres. Hagamos ese campo mucho más grande. Encontrémonos todos en ese campo.”
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Significado
Un campo entre extremos
El mensaje sugiere que, más allá de la dicotomía guerra/peace, existe un espacio compartido donde confluyen muchas vidas y experiencias. Salbi habla desde la experiencia de quien trabaja con víctimas de conflicto y con procesos de reconstrucción; propone abrir ese terreno común para que no quede reducido a contiendas políticas o militares. La imagen del campo funciona como metáfora de encuentro: un lugar práctico y simbólico donde el contacto humano puede preceder a cualquier resolución formal.Implicaciones prácticas y éticas
Ampliar ese espacio implica políticas públicas orientadas a la convivencia, educación emocional y redes de apoyo comunitario que incluyan diversidad de voces. A nivel ético supone priorizar la dignidad y el reconocimiento mutuo sobre los relatos que fragmentan. Encontrarnos todos en ese campo exige trabajo cotidiano: diálogo incómodo, reparaciones reales y construir instituciones que sostengan la presencia compartida más allá de los acuerdos interesados.Frases relacionadas
“Las guerras comienzan en las mentes de los hombres, y en esas mentes el amor y la compasión habrían construido las defensas de la paz.”
“Ciertamente, puedo ponerme en el lugar de Israel. Son seres humanos iguales a nosotros. Quieren la paz y la seguridad dentro de sus fronteras.”
“Padre, padre. No hay necesidad de escalar. Verás, la guerra no es la respuesta, porque sólo el amor puede vencer al odio. Sabes que tenemos que encontrar la manera de traer algo de amor aquí hoy.”
“Como mujer, no puedo ir a la guerra, y me niego a enviar a nadie [...] Matar a más personas no facilita las cosas.”
Más frases de Zainab Salbi
“Saddam nos dio muchas cosas: el desarrollo del país..., pero creo que lo que nos quitó, mientras tanto, fue nuestra propia alma. Llegamos a una etapa en que nos temíamos unos a otros, donde esposos y esposas no se hablaban, donde los padres tenían miedo de expresar nada frente a sus hijos porque los maestros preguntaban qué pensaba papá del tío Saddam. Y hay historias horribles de padres ejecutados por culpa del niño.”
“Crecí con los colores de la guerra: los rojos del fuego y de la sangre, los tonos marrones de la tierra al explotar en nuestras caras y el plateado penetrante de un misil explotado, tan brillante que nada puede proteger tus ojos.”
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“Sonidos que uno esperaría, pero que también son conciertos disonantes de bandadas de pájaros chillando en la noche, los agudos llantos sinceros de los niños y el trueno, insoportable, del silencio.”
“«La guerra», dijo una amiga mía, «no se trata del sonido en absoluto. En realidad se trata del silencio, el silencio de la humanidad.»”