“Yo era muy religioso; iba a la sinagoga al menos una vez, a veces dos veces al día. Recuerdo mi religiosidad tan profunda; creo que la religión es buena para los niños, especialmente para los niños educados, ya que permite a la imaginación un mundo imaginativo aparte del mundo práctico.”
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Significado
Religiosidad y esfera imaginativa
Amichai evoca una práctica religiosa intensa para subrayar cómo la liturgia, las historias y los rituales crean un espacio simbólico que alimenta la imaginación. Para un niño formado, ese ámbito funciona como una segunda realidad donde se pueden ensayar preguntas morales, metáforas y formas narrativas sin la presión inmediata de lo utilitario. La religión, en este sentido, ofrece vocabulario simbólico y escenarios imaginativos que amplían la percepción más allá de la rutina cotidiana.Educación, tradición y crítica
Leído en su contexto personal —poeta israelí con raíces judías que vivió entre tradición y modernidad— el comentario reconoce un valor formativo: enseñar acceso a mundos simbólicos puede fomentar creatividad y recursos éticos. Al mismo tiempo plantea una exigencia crítica: la transmisión religiosa debe protegerse de literalismos que cierren esa imaginación. La implicación práctica es simple y doble: enriquecer la educación simbólica y, simultáneamente, cultivar la libertad de interpretar esos símbolos.Frases relacionadas
Más frases de Yehuda Amichai
“Mis poemas son de carácter político en el sentido más profundo de la palabra. Son medios políticos para vivir en su tiempo, para ser un hombre de su tiempo.”
“La razón de un poeta es escribir poemas, no hacer publicidad de sí mismo como poeta.”
“A menudo he dicho que toda poesía es política. Esto se debe a que los poemas reflejan una respuesta humana a la realidad, y la política es parte de esa realidad, la historia en construcción. Incluso si un poeta escribe sobre estar en una casa de cristal bebiendo té, eso refleja la política.”