“A menudo he dicho que toda poesía es política. Esto se debe a que los poemas reflejan una respuesta humana a la realidad, y la política es parte de esa realidad, la historia en construcción. Incluso si un poeta escribe sobre estar en una casa de cristal bebiendo té, eso refleja la política.”
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Significado
De lo íntimo a lo público
La afirmación sostiene que la poesía actúa como respuesta humana ante lo real, y por eso cualquier imagen poética lleva consigo trazas de historia y poder. Cuando un verso retrata lo cotidiano —una habitación, un gesto, una hora del día— también está situando a quien mira y a lo mirado dentro de relaciones sociales y temporales. Eso convierte a la política en un componente inevitable del poema: no solamente en forma de discursos explícitos, sino como condición que determina el sentido de lo pequeño.Qué exige al lector y al poeta
El origen de la idea tiene raíces biográficas y colectivas: poetas que vivieron conflictos saben que incluso lo privado refleja órdenes y heridas públicas. Desde allí surge una exigencia ética y hermenéutica: leer con atención histórica y escribir con responsabilidad frente a los efectos de la lengua. Ver la poesía como parte de la historia en construcción cambia tanto la interpretación como la práctica poética; transforma el detalle en documento y el silencio en posición.Frases relacionadas
“La capacidad del hombre para la justicia hace posible la democracia, pero su inclinación a la injusticia es lo que la hace necesaria”
“La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.”
“El hombre es un animal político.”
“Fuera de la sociedad, el hombre es una bestia o un dios.”
Más frases de Yehuda Amichai
“Mis poemas son de carácter político en el sentido más profundo de la palabra. Son medios políticos para vivir en su tiempo, para ser un hombre de su tiempo.”
“La razón de un poeta es escribir poemas, no hacer publicidad de sí mismo como poeta.”
“Yo era muy religioso; iba a la sinagoga al menos una vez, a veces dos veces al día. Recuerdo mi religiosidad tan profunda; creo que la religión es buena para los niños, especialmente para los niños educados, ya que permite a la imaginación un mundo imaginativo aparte del mundo práctico.”