Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
El hombre entre la civilización y la naturaleza
Aristóteles plantea una dicotomía radical: la existencia humana fuera de la comunidad política lo coloca en un extremo peligroso. Sin las instituciones, normas y relaciones que definen la vida social, el individuo regresa a su condición animal más primaria, dominado por instintos de supervivencia. Pero el filósofo también reconoce la otra cara: quien logra trascender la sociedad alcanza una perfección casi divina, accediendo a virtudes y potenciales que la naturaleza solitaria jamás permitiría desarrollar.
El contexto es la polis griega, donde Aristóteles creía que la participación política y la vida comunitaria eran fundamentales para la realización humana. No se refiere solo a la violencia o la barbarie, sino a la incompletitud existencial: fuera de la sociedad carecemos de las estructuras que nos humanizaban.
Las implicaciones siguen siendo vigentes. Subraya que somos seres relacionales cuya identidad depende del tejido social. Nos advierte contra la ilusión del individuo autosuficiente, pero también cuestiona si toda forma de autoridad colectiva nos hace más humanos o si existen espacios legítimos de autonomía personal.
Frases relacionadas
“La capacidad del hombre para la justicia hace posible la democracia, pero su inclinación a la injusticia es lo que la hace necesaria”
“La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.”
“El hombre es un animal político.”
“Imputar la revolución a los hombres es imputar la marea a las olas.”
Más frases de Aristóteles
“El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
“Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”
“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión”
“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos”
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder”