“El primer ingrediente de la conversación es la verdad; el segundo, el sentido; el tercero, el buen humor; y el cuarto, el ingenio.”
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Un recetario para conversar
Colocar la verdad en primer lugar significa que la conversación arranca desde una base verificable y honesta; sin eso, las demás cualidades quedan sin anclaje. El segundo ingrediente, el sentido, aporta coherencia y finalidad: hablar implica ensamblar ideas que conecten y aporten claridad. El buen humor actúa como lubricante social, suaviza tensiones y facilita la escucha, mientras que el ingenio concede destreza y ritmo al intercambio. En conjunto, la secuencia sugiere una jerarquía: lo esencial sostiene, lo gracioso y lo brillante enriquecen.
De la ética del habla a la práctica cotidiana
Como arzobispo y pensador moral del siglo XX, Temple defendía la relación entre integridad y discurso público, pensando la conversación como ejercicio ético. Aplicado hoy, ese orden alerta contra la tentación de valorar la ocurrencia por encima de la veracidad y recuerda que la persuasión efectiva combina claridad, responsabilidad y una dosis mesurada de encanto. Quien adopta esa pauta favorece la confianza y hace del diálogo una herramienta de entendimiento, no de espectáculo.
Frases relacionadas
Más frases de William Temple
“Todos los preceptos del cristianismo coinciden en enseñarnos y mandarnos moderar nuestras pasiones, templar nuestros afectos por las cosas de este mundo; ser agradecidos por lo poseído y pacientes ante la pérdida cuando quien lo dio juzgue oportuno quitarlo.”
“Quien frecuenta mucho los libros antiguos será algo difícil de contentar con los nuevos.”
“Los libros, como los proverbios, reciben su principal valor del sello y la estima de las edades por las que han pasado.”
“Cuando todo se considera, la vida humana es, en el mejor de los casos, como un niño caprichoso que hay que entretener y halagar un poco para mantenerlo quieto hasta que se duerma, y entonces termina la preocupación.”
“Las mejores reglas para formar a un joven son: hablar poco, escuchar mucho, reflexionar solo sobre lo que ha pasado en su compañía, desconfiar de las propias opiniones y valorar a los demás que lo merecen.”