“En la primera parte del siglo IX, Muhammad ibn Musa al-Khwarizmi, un matemático que trabajaba en Bagdad, escribió un libro de texto seminal en el que destacó la utilidad de restaurar una cantidad que se está restando (como la 2, arriba) agregándola al otro lado de una ecuación. Llamó a este proceso al-jabr (árabe para "restauración"), que luego se transformó en álgebra. Luego, mucho después de su muerte, volvió a ganar el premio etimológico. Su propio nombre, al-Khwarizmi, vive hoy en día en la palabra algoritmo.”

Steven Strogatz
Steven Strogatz

Matemático y profesor en la Universidad de Cornell, reconocido por sus contribuciones al estudio de la sincronización en sistemas dinámicos y en redes complejas, así como por el influyente artículo sobre redes de “mundo pequeño” junto a Duncan J. Watts.

1959

Crea una imagen con esta frase

Elige un fondo:

Significado

El gesto algébrico: mover y restaurar

Al-Khwarizmi formalizó una operación práctica —trasladar una cantidad de un miembro de la ecuación al otro— y la bautizó con una palabra que describía precisamente ese acto: restaurar. Ese gesto, aparentemente elemental, convierte el cálculo en un procedimiento manipulable; deja de ser suma aislada y pasa a ser regla para mantener la igualdad. Lo que arrancó como técnica de resolución se transformó en una idea que organiza el pensamiento matemático: la capacidad de transformar símbolos respetando relaciones, no solo números sueltos.

Nombres que viajan

Que el apellido del autor haya derivado en la palabra algoritmo ilustra cómo la lengua conserva rutas de transmisión científica. Del Bagdad del siglo IX a Europa medieval y a los manuales modernos, términos y métodos viajan, se traducen y se reinventan. Esa doble metamorfosis —de al-jabr a álgebra y de al‑Khwarizmi a algoritmo— revela la íntima relación entre práctica técnica, conceptualización y memoria cultural: la ciencia progresa mientras sus palabras siguen contando su historia.

Frases relacionadas

Más frases de Steven Strogatz

Steven Strogatz

“Para dar una idea de lo que logró Maxwell y, más en general, de qué se trata el cálculo vectorial, comencemos con la palabra "vector". Viene de la raíz latina vehere, "llevar", que también nos da palabras como "vehículo" y "cinta transportadora". Para un epidemiólogo, un vector es el portador de un patógeno, como el mosquito que transmite la malaria a tu torrente sanguíneo. Para un matemático, un vector (al menos en su forma más simple) es un paso que te lleva de un lugar a otro.”

Ver todas las frases de Steven Strogatz