“De los derechos injustos que, en virtud de esta ceremonia, una ley inicua me otorga sobre la persona y la propiedad de otro, no puedo despojarme legalmente, pero sí puedo despojarme moralmente.”
Escritor galés y defensor del socialismo utópico, recordado como una figura clave en el desarrollo del cooperativismo.
1771 – 1858
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
La tensión entre código y conciencia
Plantea la distancia que puede existir entre lo que una ley concede y lo que la ética permite. Robert Owen critica la legitimidad formal de ciertos actos jurídicos que atribuyen poder sobre otra persona o sus bienes; su punto central es que una autorización legal no convierte automáticamente en justa esa relación de dominio. Al evocar una “ceremonia” señala la fuerza simbólica y social que normaliza prácticas injustas, pero a la vez afirma la posibilidad de una respuesta individual: aunque no se pueda renunciar jurídicamente a esos derechos legales, es factible hacerlo desde la esfera de la responsabilidad moral.Consecuencias para la conducta y la reforma social
La propuesta obliga a separar obediencia a la ley y fidelidad a la conciencia: renunciar moralmente implica negarse a ejercer injusticias, ejercer solidaridad y poner en evidencia la ilegitimidad de normas. Ese gesto personal puede ser forma de resistencia ética, con riesgos legales, y a la vez motor de cambio colectivo: la integridad privada presiona por la transformación pública de leyes que perpetúan la injusticia.Frases relacionadas
“Quien discute sobre si se puede matar a la propia madre no merece argumentos sino azotes.”
“Es mejor arriesgarse a salvar a un culpable que condenar a un inocente.”
“Si se quisieran estudiar todas las leyes, no habría tiempo material de infringirlas.”
“La aceptación de la opresión por parte del oprimido acaba por ser complicidad; la cobardía es un consentimiento; existe solidaridad y participación vergonzosa entre el gobierno que hace el mal y el pueblo que lo deja hacer.”
Más frases de Robert Owen
“Se espera con confianza que está próxima la época en que el hombre, por ignorancia, ya no infligirá por mucho más tiempo innecesaria miseria a sus semejantes; porque la masa de la humanidad se ilustrará y verá claramente que, al obrar así, inevitablemente crearán miseria para sí mismos.”
“Hay una medida que requiere coraje para adoptarla y aplicarla, y que creo que es la virtud suficiente para redimir a la nación en su hora más oscura: una sola, y no conozco otra en la que podamos confiar racionalmente para aliviar los peligros inminentes, tanto internos como externos.”
“El mando de la audacia y la decisión, a menudo, incluso en el mal, es respetado y obtiene el consentimiento de la humanidad.”