“El mando de la audacia y la decisión, a menudo, incluso en el mal, es respetado y obtiene el consentimiento de la humanidad.”
Escritor galés y defensor del socialismo utópico, recordado como una figura clave en el desarrollo del cooperativismo.
1771 – 1858
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Significado
Sobre la eficacia de la audacia
Owen observa que la audacia y la decisión ejercen una especie de magnetismo social: actúan como señales de autoridad y solvencia, capaces de ganarse el respeto aun cuando las acciones carezcan de justicia. Esa capacidad no se basa en la veracidad del proyecto, sino en la forma de presentarlo; la seguridad transmite competencia y reduce la duda colectiva. De ahí que la voluntad firme, más que la razón, muchas veces determine la adhesión de las personas.
Riesgos y responsabilidades
La consecuencia moral es inquietante: la apariencia de mando puede legitimar lo injusto. Históricamente, decisiones firmes han llevado tanto a grandes reformas como a opresión; la diferencia está en quién juzga y cómo se sostienen los controles. Ante ello resulta crucial exigir transparencia, contraste de razones y mecanismos que frenen la fascinación por la simple fuerza expresiva. Solo así la decisión pierde su halo de autoridad automática y vuelve a estar sujeta a juicio.
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“Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.”
“La ambición jamás se detiene, ni siquiera en la cima de la grandeza.”
“No hay nada inaccesible a los mortales.”
“Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.”
Más frases de Robert Owen
“Se espera con confianza que está próxima la época en que el hombre, por ignorancia, ya no infligirá por mucho más tiempo innecesaria miseria a sus semejantes; porque la masa de la humanidad se ilustrará y verá claramente que, al obrar así, inevitablemente crearán miseria para sí mismos.”
“Hay una medida que requiere coraje para adoptarla y aplicarla, y que creo que es la virtud suficiente para redimir a la nación en su hora más oscura: una sola, y no conozco otra en la que podamos confiar racionalmente para aliviar los peligros inminentes, tanto internos como externos.”
“De los derechos injustos que, en virtud de esta ceremonia, una ley inicua me otorga sobre la persona y la propiedad de otro, no puedo despojarme legalmente, pero sí puedo despojarme moralmente.”