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Significado
Ambiciones frente a una brújula moral
Hall contrapone apetitos habituales —la búsqueda de notoriedad, el afán de mando, la acumulación de riquezas— con la propuesta de una sola pasión reguladora: aquella que encuentra respaldo en la razón, asentimiento en la conciencia y fuente en lo trascendente. La idea no reduce la energía humana, sino que la orienta; pide que el impulso vital se conjugue con criterio y responsabilidad. Así la motivación moral deja de ser un sentimiento disperso y se convierte en un principio orientador de la acción.
Implicaciones prácticas y espirituales
Situada en la tradición moral y religiosa, la reflexión reclama coherencia entre afectos y juicio: la interioridad debe educarse para que las metas personales no choquen con el bien común. El llamado exige disciplina, formación ética y disposición a sacrificar egoísmos inmediatos por fines sostenibles y altruistas. En política y vida privada la consecuencia es clara: medir ambiciones por su contribución al bienestar, no por su brillo momentáneo.
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“Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él”
“No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto”
“No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón”
“No podemos evitar las pasiones, pero si vencerlas.”
Más frases de Robert Hall
“Su imaginación imperial ha puesto a toda la Naturaleza bajo tributo y ha recopilado riquezas de cada escena de la creación y de todos los ámbitos del arte.”
“Llamad a las cosas por su nombre... ¡Copa de brandy con agua! Ese es el nombre corriente pero no el apropiado: pedid una copa de fuego líquido y de condenación destilada.”
“Estableced, por tanto, en vuestras mentes, como máxima que nunca debe borrarse ni olvidarse, que el ateísmo es un sistema inhumano, sangriento y feroz, igualmente hostil a todo freno útil y a todo afecto virtuoso; que, al no dejar nada por encima nuestro que inspire reverencia, ni nada alrededor que despierte ternura, hace la guerra al cielo y a la tierra: su primer objeto es destronar a Dios, el siguiente destruir al hombre.”
“Debemos preocuparnos más de que nuestras aflicciones nos beneficien que de que sean prontamente apartadas de nosotros.”
“La Biblia es el tesoro del pobre, el consuelo del enfermo y el sostén del moribundo; y mientras otros libros pueden divertir e instruir en una hora de ocio, es triunfo peculiar de aquel libro crear luz en medio de la oscuridad, aliviar la pena que no admite otro alivio, dirigir un rayo de esperanza al corazón que ningún otro tema de consuelo puede alcanzar; mientras la culpa, la desesperación y la muerte desaparecen al contacto de su santa inspiración.”