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Significado
Madurez frente al sufrimiento
La idea central propone valorar lo que una prueba aporta al carácter antes que buscar su eliminación apresurada. Sufrir puede actuar como laboratorio interior: disciplina, perspectiva y resistencia se forman en el crisol de la dificultad. La elección es práctica y temporal; aceptar una aflicción con sentido permite transformar el daño en recursos personales, mientras que el alivio inmediato puede dejar incólumes las causas que requieren trabajo profundo. Paciencia y atención deliberada emergen como virtudes productivas, no meras pasividades.Autor y consecuencias prácticas
Robert Hall, predicador inglés de finales del siglo XVIII y principios del XIX, pensaba la experiencia dolorosa en términos de maduración moral y espiritual. En su entorno teológico, las tribulaciones eran herramientas de refinamiento. Trasladada fuera de la iglesia, la reflexión obliga a repensar respuestas: evitar remedios rápidos, acompañar procesos y buscar lecciones operativas en la adversidad —por ejemplo en terapia, educación o liderazgo— para convertir el malestar en posibilidad transformadora.Frases relacionadas
“Los males que no tienen fuerza para acabar la vida, no han de tenerla para acabar la paciencia”
“No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.”
“El infortunio, el aislamiento, el abandono y la pobreza son campos de batalla que tienen sus héroes.”
“Sabed sufrir: sabiendo sufrir, se sufre menos.”
Más frases de Robert Hall
“Su imaginación imperial ha puesto a toda la Naturaleza bajo tributo y ha recopilado riquezas de cada escena de la creación y de todos los ámbitos del arte.”
“Llamad a las cosas por su nombre... ¡Copa de brandy con agua! Ese es el nombre corriente pero no el apropiado: pedid una copa de fuego líquido y de condenación destilada.”
“Estableced, por tanto, en vuestras mentes, como máxima que nunca debe borrarse ni olvidarse, que el ateísmo es un sistema inhumano, sangriento y feroz, igualmente hostil a todo freno útil y a todo afecto virtuoso; que, al no dejar nada por encima nuestro que inspire reverencia, ni nada alrededor que despierte ternura, hace la guerra al cielo y a la tierra: su primer objeto es destronar a Dios, el siguiente destruir al hombre.”
“La Biblia es el tesoro del pobre, el consuelo del enfermo y el sostén del moribundo; y mientras otros libros pueden divertir e instruir en una hora de ocio, es triunfo peculiar de aquel libro crear luz en medio de la oscuridad, aliviar la pena que no admite otro alivio, dirigir un rayo de esperanza al corazón que ningún otro tema de consuelo puede alcanzar; mientras la culpa, la desesperación y la muerte desaparecen al contacto de su santa inspiración.”
“¿Qué otro libro, además de la Biblia, podría escucharse en asambleas públicas año tras año, con una atención que nunca se cansa y un interés que nunca empalaga?”