“La educación de un hombre nunca se completa hasta que muere.”
Militar y general estadounidense que dirigió los ejércitos de los Estados Confederados durante la Guerra de Secesión.
1807 – 1870
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Significado
Aprendizaje como experiencia vital
Robert E. Lee, militar formado en West Point y figura del siglo XIX, sostiene que la formación personal no concluye con títulos ni con etapas concretas de la vida. Esa idea plantea la necesidad de un aprendizaje permanente: los conocimientos, las virtudes y las capacidades se van puliendo a lo largo de los años mediante la práctica, el error y la reflexión. En ese marco, la educación se entiende como proceso dinámico que incluye la mente y el carácter, y que exige humildad ante lo que aún queda por aprender.Consecuencias y límites
Aceptar la afirmación implica transformar instituciones y actitudes: valorar la curiosidad adulta, crear oportunidades de formación continua y reconocer que la madurez intelectual no es fruto exclusivo de la juventud. Al mismo tiempo conviene mirar el contexto histórico y lingüístico: la frase refleja un horizonte masculino y de élites propio de su época, por lo que su alcance debe ampliarse para incluir perspectivas diversas y críticas sobre quién accede a esa educación prolongada.Frases relacionadas
“En la escuela, te enseñan una lección y luego te hacen una prueba. En la vida, te dan una prueba que enseña una lección.”
“La educación es para el crecimiento y la realización.”
“El cultivo de la memoria es tan necesario como el alimento para el cuerpo”
“Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro”
Más frases de Robert E. Lee
“La marcha de la Providencia es tan lenta y nuestros deseos tan impacientes; la obra del progreso es tan inmensa y nuestros medios para ayudarla tan débiles; la vida de la humanidad es tan larga, la del individuo tan breve, que a menudo sólo vemos el refluxo de la ola que avanza y nos desanimamos. Es la historia la que nos enseña a esperar.”
“Es bueno que la guerra sea tan terrible; de lo contrario nos volveríamos demasiado aficionados a ella.”
“Debemos perdonar a nuestros enemigos. Puedo decir sinceramente que no ha pasado un día desde que empezó la guerra en que no haya rezado por ellos.”
“No puedo consentir en poner bajo el control de otros a quien no puede controlarse a sí mismo.”
“No críen a sus hijos para que detesten a los Estados Unidos... Recuerden que ahora formamos un solo país. Abandonen todas esas animosidades locales y hagan estadounidenses a sus hijos.”