“La convicción de que la libertad es un deseo universal no pertenece a ningún bando político.”
Exdisidente y refusenik soviético convertido en activista por los derechos humanos, que tras emigrar a Israel se dedicó a la política y la escritura, ocupando altos cargos ministeriales —incluida la vicepresidencia— y presidiendo el Instituto Adelson en el Shalem Center.
1948
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Significado
Raíz personal y histórica
Natan Sharansky, disidente soviético y luego figura política en Israel, habla desde la experiencia de quien padeció la negación de derechos básicos. Su afirmación sostiene que el anhelo de libertad trasciende etiquetas partidarias y formas de gobierno; se trata de una demanda humana que aparece tanto en cárceles políticas como en plazas públicas. Al señalar esa amplitud, vincula lo moral con lo político: la defensa de la libertad no debe limitarse a un programa ideológico concreto, sino apoyarse en una experiencia compartida de dignidad.Repercusiones en la práctica política
Si se acepta la premisa, cambia la manera de articular políticas y alianzas: la protección de derechos puede ser terreno de encuentro entre posiciones diversas. También hay una advertencia implícita contra la instrumentalización retórica de la libertad, usada para justificar intereses particulares. En la política cotidiana, aceptar la libertad como reclamo común exige coherencia normativa, vigilancia sobre abusos y voluntad de diálogo entre tradiciones diferentes.Frases relacionadas
Más frases de Natan Sharansky
“La falta de claridad moral es también la tragedia que ha sufrido el esfuerzo por promover la paz y la seguridad en el mundo. Promover la paz y la seguridad está fundamentalmente ligado a promover la libertad y la democracia.”
“Una manera sencilla de determinar si en una sociedad se respeta el derecho a disentir es aplicar la prueba de la plaza pública: ¿Puede una persona entrar en el centro de la plaza y expresar sus opiniones sin temor a ser arrestada, encarcelada o sufrir daño físico? Si puede, esa persona vive en una sociedad libre. Si no, es una sociedad del miedo.”
“Ahora podemos ver por qué los regímenes no democráticos ponen en peligro la seguridad del mundo. Permanecen en el poder controlando a sus poblaciones. Ese control requiere inevitablemente una cantidad creciente de represión. Para justificar esa represión y mantener la estabilidad interna, hay que fabricar enemigos externos.”
“Los escépticos de la libertad deben entender que la democracia que te odia es menos peligrosa que el dictador que te ama. De hecho, es la ausencia de democracia lo que representa la verdadera amenaza a la paz.”
“El mundo libre no debe esperar a que los regímenes dictatoriales consientan en reformarse.”