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Significado
La complicidad con la opresión
Voltaire diagnóstica aquí una paradoja humana incómoda: los oprimidos no solo sufren sus cadenas, sino que las veneran. Esa mano que encadena pertenece a quien ejerce el poder, y sin embargo, quienes están sometidos la besan con devoción. El filósofo francés señala cómo la dominación funciona no mediante la fuerza bruta exclusivamente, sino a través de la aceptación emocional de ella. El temblor sugiere tanto miedo como reverencia, una mezcla donde la víctima se convierte en cómplice de su propia servidumbre.
La raíz política y psicológica
Escrita en el contexto del Antiguo Régimen, la cita cuestiona por qué las personas abrazan ideologías, instituciones y líderes que las limitan. Voltaire observa que los sistemas de control perduran porque generan admiración, no solo porque imponen castigos. La religión dogmática, la monarquía absoluta y las estructuras jerárquicas se perpetúan porque sus súbditos les otorgan legitimidad. Esta reflexión trasciende su época: sigue siendo válida para cualquier sociedad donde el poder se naturaliza y se romantiza, donde las cadenas se confunden con seguridad o propósito.
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“Casi todos los hombres son esclavos, por la razón que los espartanos daban de la servidumbre de los persas, por no saber pronunciar la sílaba ‘no’.”
“Los ojos de los demás son nuestras cárceles, sus pensamientos nuestras jaulas.”
“Si no tienes fuerza para imponer tus propias condiciones a la vida, debes aceptar las que ella te ofrece.”
“Los hombres no son prisioneros del destino, sino prisioneros de su propia mente.”
Más frases de Voltaire
“Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido”
“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”
“La escritura es la pintura de la voz”
“La historia no es más que una lista de crímenes y desgracias”
“Azar es una palabra vacía de sentido, nada puede existir sin causa”