“No hay entretenimiento tan barato ni placer tan duradero como la lectura.”
Lady Mary Wortley Montagu fue una aristócrata, viajera y escritora británica, conocida por su destacada correspondencia.
1689 – 1762
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Significado
Economía del placer
La afirmación subraya que la lectura combina bajo costo material con una satisfacción que perdura en el tiempo. Un libro exige una inversión mínima frente a otras diversiones y regala una recompensa que suele sobrevivir a la efímera intensidad de espectáculos o consolas: imaginación estimulada, ideas que se piensan y retornan, y una compañía que cambia con cada lectura. Esa relación entre barato y duradero destaca el valor de lo interior frente a lo inmediato.
Autora y alcance
Mary Wortley Montagu vivió y escribió en el siglo XVIII, en círculos culturales que valoraban las cartas y los salones; su observación proviene de una experiencia donde la lectura era alternativa accesible frente a entretenimientos más caros y sociales. Implica una defensa de la autonomía intelectual: leer construye memoria, juicio y sensibilidad con recursos mínimos, y convierte el tiempo libre en un espacio de cultivo personal en el que la inversión más pequeña puede rendir frutos durante años.
Frases relacionadas
“Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren.”
“Mis libros siempre están a mi disposición, nunca están ocupados.”
“Los que saben ocuparse en cualquiera lectura útil y agradable, jamás sienten el tedio que devora a los demás hombres en medio de las delicias.”
“Donde funciona un televisor, seguro que hay alguien que no está leyendo.”
Más frases de Mary Wortley Montagu
“Nosotros, los viajeros, nos hallamos en circunstancias muy difíciles: si no decimos nada, se afirma lo que dijeron antes de nosotros, que somos aburridos y que no hemos observado nada; si decimos algo nuevo, se burlan de nosotros por fabulosos y románticos.”
“Nadie debe confiar en su virtud en momentos de necesidad; la fuerza de ésta nunca se conoce hasta que se siente, y por ello uno de los primeros deberes es evitar la tentación.”
“Nadie puede negar que la religión es un consuelo para los afligidos, un remedio para los enfermos y, a veces, un freno para los malos; por lo tanto, todo aquel que quiera discutir o burlarse de ella sin ofrecer algo equivalente que deba considerarse un bien común debe ser considerado enemigo.”
“Mientras la conciencia sea nuestra amiga, todo está en paz; sin embargo, una vez que se ofende, adiós a una mente tranquila.”
“Odio el ruido y la prisa inseparables de las grandes propiedades y los títulos, y considero que es una bendición que solo debe ser otorgada a los tontos.”