“Mis libros siempre están a mi disposición, nunca están ocupados.”

Cicerón
Cicerón

político y escritor latino

106-43 a. C.

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Significado

El libro como refugio permanente

Cicerón expresaba con esta frase una verdad sobre la lectura que trasciende su época. Los textos, a diferencia de las personas, permanecen disponibles cada vez que los necesitamos. No hay cancelaciones, no hay ocupaciones de agenda, no hay rechazos. Un libro aguarda pacientemente en la estantería, listo para ofrecernos su compañía intelectual en el momento exacto en que lo requerimos. El orador romano, hombre de acción política constante, encontraba en esta disponibilidad un consuelo particular.

Libertad y autonomía lectora

La idea subyacente apunta a la autonomía que otorga la lectura privada. Mientras que los debates públicos y las amistades dependen de conveniencias ajenas, los libros responden únicamente a nuestra voluntad. Podemos interrumpir, releer, saltarnos párrafos o dedicar semanas a una sola página. Esta libertad absoluta contrasta con las exigencias de la vida política romana, donde el tiempo de otros siempre interfiere con el propio.

Relevancia contemporánea

Hoy, cuando la conectividad nos bombardea con interrupciones constantes, la imagen del libro como entidad paciente y no invasiva cobra nuevo sentido. Cicerón anticipaba algo que experimentamos diariamente: en un mundo de demandas infinitas, los libros permanecen como espacios donde recuperamos el control sobre nuestro tiempo.

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