“Quien no castiga el mal, ordena que se haga.”

Leonardo Da Vinci
Leonardo Da Vinci

pintor, escultor e inventor italiano

1452-1519

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Significado

La responsabilidad silenciosa de la inacción

Leonardo da Vinci señalaba una verdad incómoda sobre la complicidad. Cuando alguien observa una injusticia o un acto reprehensible sin intervenir, sin sancionar ni oponer resistencia, se convierte en cómplice tácito. La pasividad no equivale a neutralidad: permite que el mal prospere, se normalice y se repita. Quien cierra los ojos ante lo inaceptable autoriza implícitamente su continuidad, como si dijera "está bien que suceda".

Esta idea cobra particular relevancia en contextos de poder, instituciones y convivencia. Un maestro que ve bullying y no actúa, un directivo que tolera corrupción, una comunidad que calla ante abusos: todos ellos facilitan que esas conductas se enraícen. La indiferencia actúa como catalizador silencioso del daño.

La cita plantea una pregunta ética fundamental: ¿cuál es nuestro deber cuando presenciamos lo incorrecto? Sugiere que la omisión tiene consecuencias morales, que la responsabilidad no termina en nuestras propias acciones, sino que se extiende a cómo respondemos ante las de otros. La tolerancia puede ser virtud, pero la pasividad ante el mal es, en cierto modo, su cómplice.

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