“La frontera entre lo natural y lo sobrenatural, entre la religión y la filosofía, no siempre es clara. Pero hay límites, y debemos conocerlos y aceptar que formamos parte de ellos.”
Autor y filósofo inglés conocido por sus ensayos y libros sobre filosofía, ética y pensamiento crítico, valorado por su claridad y por hacer accesibles conceptos complejos.
1968
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Significado
Donde se cruzan dos territorios
Baggini plantea que la separación entre lo natural y lo sobrenatural, y entre la religión y la filosofía, suele ser ambigua; algunas cuestiones escapan a los métodos empíricos sin convertirse inmediatamente en dogma. Esa ambigüedad exige reconocer límites epistemológicos: qué puede ser demostrado, qué pertenece al ámbito de la interpretación y qué queda en el terreno de la fe. Aceptar nuestra participación en esos límites significa admitir que nuestras categorías de pensamiento son históricas y cognitivas, no puertas mágicas hacia la verdad última.Consecuencias para pensar y actuar
El contexto del autor, ligado a la filosofía pública y al escepticismo razonable, sugiere una llamativa mezcla de honestidad intelectual y modestia práctica. Las implicaciones afectan la discusión pública, la educación y la ética intelectual: reclamar claridad cuando proceda y tolerar incertidumbre cuando corresponda. También obliga a responsabilizarse por los efectos de creer y actuar dentro de esos bordes, porque nuestras decisiones transforman la frontera tanto como la definan.Frases relacionadas
Más frases de Julian Baggini
“La rehabilitación de la razón es urgente porque sólo mediante el uso adecuado de la razón podemos encontrar la salida de los atolladeros en los que muchos de los grandes problemas de nuestro tiempo han quedado atrapados. Sin una idea clara de lo que significa que un punto de vista sea más razonable que otro, parece que la postura que se adopta se basa, en última instancia, en nada más que opinión o preferencia personal.”
“Si a algunos les resulta chocante que los científicos no sean ordenadores fríos sino seres humanos con diferentes preferencias, disposiciones, habilidades y temperamentos, deben de tener una idea muy extraña de cómo piensa la gente. La ciencia es, sin duda, una búsqueda racional por excelencia. Pero hacemos violencia al concepto de racionalidad si pretendemos que no es una capacidad complicada y algo desordenada.”
“El buen filosofar exige algo más que una mente afilada: lo que a veces se llama sutileza mental, una sensibilidad o perspicacia filosófica. Yo la llamo juicio, que defino, de forma algo engorrosa, como una facultad cognitiva necesaria para alcanzar conclusiones o formular teorías cuya verdad o falsedad no puede determinarse apelando únicamente a los hechos y/o a la lógica. Hay numerosos ejemplos de ello, pero quizá el más claro procede de la filosofía moral.”
“Las autobiografías filosóficas hacen mucho más que revelar las personalidades y prejuicios de sus autores; proporcionan ejemplos reveladores de por qué tales factores inevitablemente colorean nuestro pensamiento más allá de lo biográfico.”
“Los filósofos comprensiblemente se centran en la naturaleza de la razón. Sin embargo, para que la razón florezca, debe practicarse en el entorno adecuado. Y eso, tristemente, suele faltar precisamente en los lugares donde la razón es más estimada.”