“La paz verdadera y sólida de las naciones no consiste en la igualdad de armas, sino solo en la confianza mutua.”
Papa de la Iglesia católica (Angelo Giuseppe Roncalli), conocido como «el Papa bueno». Convocó el Concilio Vaticano II y publicó las encíclicas «Mater et magistra» y «Pacem in terris»; fue canonizado.
1881 – 1963
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Fundamento moral y político
El pontífice plantea que la estabilidad entre Estados nace de la confianza recíproca; la mera acumulación de armas favorece la desconfianza y la dinámica de amenaza. Pronunciamientos como su encíclica de 1963 surgieron en el contexto de la Guerra Fría y el Concilio Vaticano II, momentos en que la tensión nuclear y la renovación moral de la Iglesia exigían respuestas públicas sobre derecho, dignidad humana y orden internacional.Implicaciones prácticas
La idea impulsa políticas de transparencia, verificación y diálogo permanente: acuerdos jurídicos, controles multilaterales y canales diplomáticos reducen el riesgo de error y escalada. Además plantea una ética de la relación internacional donde la seguridad se construye mediante instituciones confiables y gestos que humanizan al adversario, no solo por equilibrios de fuerza. Esto transforma cómo se piensa el desarme, la cooperación y la prevención de conflictos.Frases relacionadas
“En asuntos internacionales, la paz es un período de trampas entre dos luchas.”
“Ganar la paz es más difícil que ganar la guerra.”
“Número uno: ser inteligente para comunicarse y negociar con su enemigo en lugar de hacer la guerra con bombas y armas de destrucción masiva.”
“Ahí tienes: eres un liberal, probablemente defines la paz como la ausencia de conflicto. Yo defino la paz como la capacidad de defenderse y volar por los aires a tus enemigos.”
Más frases de Juan XXIII
“Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.”
“Nunca vaciles en tender la mano; nunca titubees en aceptar la mano que otro te tiende.”
“La justicia se defiende con la razón y no con las armas. No se pierde nada con la paz y puede perderse todo con la guerra.”
“La paz en la tierra, suprema aspiración de toda la humanidad a través de la historia, es indudable que no puede establecerse ni consolidarse si no se respeta fielmente el orden establecido por Dios.”
“Nada de lo que ocurra a los hombres nos debe resultar ajeno.”