“Número uno: ser inteligente para comunicarse y negociar con su enemigo en lugar de hacer la guerra con bombas y armas de destrucción masiva.”
Abogado y asesor político estadounidense, reconocido por desempeñarse como consejero cercano de líderes políticos y por su destacada labor en la redacción de discursos y la elaboración de políticas públicas.
1928 – 2010
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Prioridad: inteligencia política antes que fuerza
Sorensen, cercano a la administración de John F. Kennedy y activo durante la Guerra Fría, plantea que la inteligencia debe aplicarse a dialogar y negociar con el adversario en vez de confiar en bombas o armas de gran destrucción. La frase sugiere un giro desde la lógica de contención militar hacia la artesanía diplomática: prever, traducir motivos, diseñar incentivos y evitar escaladas que no tienen ganadores reales. Es una propuesta práctica, no solo retórica, sobre cómo administrar el poder sin aniquilar al oponente ni al propio tejido político.Consecuencias prácticas y morales
Adoptar esa prioridad implica repensar presupuestos, formación de líderes y arquitectura institucional: invertir en canalizar información, en traducción de intereses y en mecanismos que limiten la tentación de la fuerza. También contiene una exigencia ética clara: la política debe valorar la vida y la continuidad del cuerpo social por encima de la demostración violenta del poder. En tiempos de armas tecnológicas y decisiones instantáneas, la recomendación obliga a sofisticar la prudencia estatal.Frases relacionadas
“En asuntos internacionales, la paz es un período de trampas entre dos luchas.”
“Ganar la paz es más difícil que ganar la guerra.”
“La guerra es un juego que los reyes, si sus súbditos fueran inteligentes, no jugarían jamás.”
“Ahí tienes: eres un liberal, probablemente defines la paz como la ausencia de conflicto. Yo defino la paz como la capacidad de defenderse y volar por los aires a tus enemigos.”
Más frases de Theodore C. Sorensen
“La protección más segura contra un ataque extranjero no proviene de nuestros guardias, nuestras puertas y nuestras armas de fuego, ni siquiera de nuestros dos océanos, sino de nuestra bondad esencial como pueblo. Nuestro activo más valioso no es nuestra riqueza material, sino nuestros valores.”
“Por encima de todo, vamos a evitar más invasiones unilaterales mal planificadas, mal consideradas y mal preparadas por parte de países extranjeros que no representan una amenaza real para nuestra seguridad.”
“Hemos tratado a nuestros adversarios más serios, como Irán y Corea del Norte, de la manera más juvenil: dándoles el tratamiento del silencio. Al hacerlo, hemos debilitado, no fortalecido, nuestra posición negociadora y nuestro liderazgo.”
“La buena noticia, para aliviar toda esta oscuridad, es que la democracia es intrínsecamente autocorrectiva. Aquí el pueblo es soberano. Los líderes políticos ineptos pueden ser reemplazados. Las políticas absurdas pueden cambiarse. Los errores desastrosos pueden revertirse.”
“Hemos convencido a más de mil millones de miembros de la fe islámica de que son objeto de prejuicio por su religión, de que se les negaría la libertad religiosa y de que se desea suprimir su cultura e invadir sus gobiernos.”