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Significado
La Responsabilidad Compartida de la Humanidad
El papa Juan XXIII articula aquí un principio de solidaridad radical: lo que afecta a cualquier ser humano debería tocarnos profundamente, sin excepciones ni distancias que justifiquen la indiferencia. Pronunciada en el contexto de la Guerra Fría y los conflictos globales del siglo XX, esta declaración cuestionaba directamente la compartimentalización moral de su época, donde era fácil ignorar el sufrimiento ajeno cuando no afectaba inmediatamente nuestras vidas.
La frase rechaza el aislacionismo emocional y ético. Propone que la humanidad compartida es suficiente razón para interesarse en conflictos distantes, injusticias estructurales y tragedias que ocurren más allá de nuestras fronteras. No se trata simplemente de compasión abstracta, sino de reconocer nuestra interdependencia real.
Sus implicaciones contemporáneas permanecen vigentes: desde cómo consumimos información sobre crisis humanitarias hasta nuestras decisiones políticas y económicas. La cita provoca una pregunta incómoda: ¿realmente actuamos como si el sufrimiento ajeno fuera nuestro asunto?
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“Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha”
“Si conociéramos el verdadero fondo de todo tendríamos compasión hasta de las estrellas”
“Creo firmemente que la investigación con células madre es algo ético. Porque no creo que exista nada más ético que la posibilidad de curar enfermedades como el cáncer o el párkinson”
“Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”
Más frases de Juan XXIII
“Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.”
“Nunca vaciles en tender la mano; nunca titubees en aceptar la mano que otro te tiende.”
“La justicia se defiende con la razón y no con las armas. No se pierde nada con la paz y puede perderse todo con la guerra.”
“La paz en la tierra, suprema aspiración de toda la humanidad a través de la historia, es indudable que no puede establecerse ni consolidarse si no se respeta fielmente el orden establecido por Dios.”