“La función de la sabiduría es distinguir entre el bien y el mal.”
Cicerón
Orador, político, filósofo y escritor romano, considerado el gran maestro de la prosa latina. Cónsul que desbarató la conjuración de Catilina, escribió las «Catilinarias», «Sobre la república» y «Sobre los deberes».
106-43 a. C.
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Significado
La tarea del juicio
Para Cicerón la sabiduría funciona como herramienta práctica: discriminar entre lo que merece aprobación y lo que no. Ese acto de discernimiento implica razonamiento, experiencia y cierto sentido jurídico de la proporcionalidad; distinguir bien y mal exige más que intuición, requiere análisis de fines, medios y consecuencias. Desde la óptica moral que defendía, la prudencia intelectual es la que permite convertir valoraciones abstractas en decisiones concretas.Práctica cívica y personales
Como político y jurista romano pensaba en una comunidad gobernada por juicios sólidos; la función que asigna a la sabiduría apunta tanto a la vida privada como a lo público. La implicación es clara: quien aspira a guiar a otros debe cultivar criterios fiables y confrontar ambigüedades éticas. Eso trae obligaciones: desarrollar formación moral, aceptar correcciones y disponer la voluntad hacia actos coherentes con el juicio recto.Frases relacionadas
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“No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla”