“No es bueno que los hombres sepan hasta que punto somos buenos.”
Autor
Gilbert Keith Chesterton
escritor inglés
1874-1936
117 frases
“No hay gente ineducada. Todo el mundo lo está; sólo que mucha gente está mal educada.”
“Las verdades se convierten en dogmas desde el momento en que comienzan a ser discutidas.”
“Solamente el bígamo cree de verdad en el matrimonio.”
“Sentir que se ríe de nosotros algo al mismo tiempo inferior y más fuerte que uno es espantoso.”
“La única educación eterna es esta: estar lo bastante seguro de una cosa para decírsela a un niño.”
“La edad de oro retorna a los hombres cuando, aunque sólo sea momentáneamente, se olvidan del oro.”
“Donde acaba la biología comienza la religión.”
“El hombre puede ser un escéptico sistemático; pero entonces no puede ser ya ninguna otra cosa; y ciertamente tampoco un defensor del escepticismo sistemático.”
“Al hombre de cada siglo le salva un grupo de hombres que se oponen a sus gustos.”
“La respuesta a cualquiera que hable de "exceso de población" es preguntarle si él mismo es parte de ese exceso de población, o si no lo es, cómo sabe que no lo es.”
“Una de las grandes desventajas de la prisa es que lleva demasiado tiempo.”
“El gran clásico es un hombre del que se puede hacer el elogio sin haberlo leído.”
“Optimista es aquel que cree que todo está bien menos el pesimista; y, pesimista, aquel que cree que todo está mal, excepto él mismo.”
“La educación es por lo menos una forma de culto de la voluntad, no de cobarde culto del hecho.”
“No existe el placer allí donde no existe más que él.”
“Los arquitectos lo saben todo sobre el estilo romántico, excepto como construirlo.”
“En el asombro hay siempre un elemento positivo de plegaria.”
“En la tierra de la anarquía absoluta no hallaréis aventuras, pero en la de la autoridad, cuantas os plazca.”
“Las vidas de los ricos son en el fondo tan aburridas y monótonas, sencillamente porque ellos pueden escoger lo que ha de sucederles. Están aburridos porque son omnipotentes... La cosa que mantiene la vida romántica y llena de ardientes posibilidades es la existencia de esas grandes limitaciones vulgares que nos obligan a todos a enfrentarnos a las cosas que no nos gustan o que no esperamos.”