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Significado
El asombro como experiencia espiritual
Chesterton sugiere que cuando algo nos deja sin palabras, cuando experimentamos esa suspensión del juicio y la certeza, ocurre algo próximo a la oración. El asombro interrumpe nuestra rutina mental, nos coloca frente a lo incomprehensible y nos obliga a reconocer que el mundo contiene misterio. Esta apertura, este detenerse maravillado, requiere humildad. La plegaria comparte esa estructura: ambas implican una rendición voluntaria de nuestras explicaciones y respuestas automáticas.
Recuperar la capacidad de sorpresa
En su contexto apologético, Chesterton veía el asombro como antídoto contra el cinismo moderno. Una cultura saturada de información y desencanto pierde la capacidad de maravillarse. Sin embargo, recuperar esa facultad abre puertas: nos vuelve curiosos, vulnerables, atentos. La contemplación genuina de cualquier cosa cotidiana, desde el crecimiento de una planta hasta el rostro de alguien que amamos, puede funcionar como práctica espiritual. El filósofo británico vinculaba esa disposición interna con la fe, aunque su valor persiste más allá de credos particulares.
Frases relacionadas
“La fe no es creer lo que no vimos, sino creer lo que no vemos”
“Hay más lagrimas derramadas sobre oraciones respondidas que sobre oraciones sin respuesta”
“El Cristianismo, no sólo es capaz de inferir las verdades lógicas, sino qué, cuando sobreviene el absurdo, sabe acertar -digámoslo así- las verdades ilógicas.”
“La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.”
Más frases de Gilbert Keith Chesterton
“Puedo creer lo imposible pero no lo improbable”
“No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse”
“La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo.”
“En todo aquello que vale la pena de tener, incluso en el placer, hay un punto de dolor o de tedio que ha de ser sobrevivido para que el placer pueda revivir y resistir.”
“El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo.”