“Una cara se centra en ganar batallas, y la otra se centra en ganar la vida.”
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Significado
Dos caras de la lucha
Zainab Salbi, activista iraquí-estadounidense que trabajó con mujeres en zonas de conflicto, plantea una distinción entre una actitud orientada a ganar confrontaciones puntuales y otra que busca conservar y reconstruir la existencia cotidiana. La primera se mueve por la urgencia: victorias, derrotas, titulares. La segunda prioriza la continuidad, la dignidad y la capacidad de seguir viviendo después de la crisis. Esa polaridad surge de experiencias donde triunfar en un choque no garantiza la supervivencia ni el bienestar a largo plazo.Elecciones con consecuencias
La tensión entre ganar batallas y ganar la vida tiene efectos prácticos y éticos. Optar siempre por el conflicto puede producir logros inmediatos pero también desgaste, exclusión y daños colaterales; privilegiar la vida exige paciencia, reparación y alianzas difíciles. En política, en comunidades y en lo personal, reconocer cuándo aplicar cada lógica determina si una victoria es duradera o efímera, y si las estrategias preservan lo que se quiere proteger.Frases relacionadas
“Hay un pasado que se fue para siempre pero hay un futuro que todavía es nuestro”
“Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas”
“La vida es como un arca inmensa llena de posibilidades”
“Un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza”
Más frases de Zainab Salbi
“Saddam nos dio muchas cosas: el desarrollo del país..., pero creo que lo que nos quitó, mientras tanto, fue nuestra propia alma. Llegamos a una etapa en que nos temíamos unos a otros, donde esposos y esposas no se hablaban, donde los padres tenían miedo de expresar nada frente a sus hijos porque los maestros preguntaban qué pensaba papá del tío Saddam. Y hay historias horribles de padres ejecutados por culpa del niño.”
“Crecí con los colores de la guerra: los rojos del fuego y de la sangre, los tonos marrones de la tierra al explotar en nuestras caras y el plateado penetrante de un misil explotado, tan brillante que nada puede proteger tus ojos.”
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“Sonidos que uno esperaría, pero que también son conciertos disonantes de bandadas de pájaros chillando en la noche, los agudos llantos sinceros de los niños y el trueno, insoportable, del silencio.”
“«La guerra», dijo una amiga mía, «no se trata del sonido en absoluto. En realidad se trata del silencio, el silencio de la humanidad.»”