“Nos faltan las historias de mujeres que literalmente mantienen la vida en medio de las guerras. ¿Saben que en la guerra la gente se enamora, va a la escuela, trabaja en fábricas y hospitales, se divorcia, sale a bailar y sigue viviendo? Y las que sostienen esa vida son las mujeres.”
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Significado
La vida que continúa entre escombros
En los relatos habituales de la guerra predominan las batallas, las cifras y las estrategias; sin embargo, existe otra trama: la de la cotidianidad que sigue latiendo bajo el conflicto. Mujeres que cuidan, organizan escuelas improvisadas, sostienen hospitales y mantienen redes afectivas hacen posible que la gente siga enamorándose, trabajando y bailando. Ese mantener la vida no es heroísmo espectacular sino labor persistente, emocional y material, esencial para la supervivencia social mientras las instituciones formales se quiebran.Qué implica mirar esas historias
Reconocer esas experiencias exige cambiar la mirada histórica y política: pasar de contar víctimas y combatientes a documentar quién reparte comida, quién avisa a los heridos, quién preserva la memoria familiar. Poner en primer plano ese trabajo transforma demandas de justicia, asistencia y reparación; también obliga a diseñar políticas que protejan y valoren el cuidado en contextos de violencia. Contar esas voces modifica nuestra comprensión de la guerra y de lo que significa reconstruir.Frases relacionadas
“Alégrate de la vida porque ella te da la oportunidad de amar, de trabajar, de jugar y de mirar a las estrellas”
“Nuestro corazón tiene la edad de aquello que ama”
“Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.”
“La camaradería no es más que la mitad de la vida: la otra mitad es el amor, una cosa tan diferente de aquella, que podría uno imaginarse que fue creada para otro universo.”
Más frases de Zainab Salbi
“Saddam nos dio muchas cosas: el desarrollo del país..., pero creo que lo que nos quitó, mientras tanto, fue nuestra propia alma. Llegamos a una etapa en que nos temíamos unos a otros, donde esposos y esposas no se hablaban, donde los padres tenían miedo de expresar nada frente a sus hijos porque los maestros preguntaban qué pensaba papá del tío Saddam. Y hay historias horribles de padres ejecutados por culpa del niño.”
“Crecí con los colores de la guerra: los rojos del fuego y de la sangre, los tonos marrones de la tierra al explotar en nuestras caras y el plateado penetrante de un misil explotado, tan brillante que nada puede proteger tus ojos.”
“Crecí con los sonidos de la guerra: los sonidos staccato de los disparos, los desgarradores estallidos de las explosiones, los ominosos zumbidos de los aviones y los lamentos de las sirenas.”
“Sonidos que uno esperaría, pero que también son conciertos disonantes de bandadas de pájaros chillando en la noche, los agudos llantos sinceros de los niños y el trueno, insoportable, del silencio.”
“«La guerra», dijo una amiga mía, «no se trata del sonido en absoluto. En realidad se trata del silencio, el silencio de la humanidad.»”