“La gente tiene la mala costumbre de culpar a las víctimas. [Sarcástico] ¡Malditos judíos! Si no hubiera sido por ellos, ¡los nazis no los habrían exterminado a todos!”
Educador estadounidense conocido por sus investigaciones sobre historia y los derechos indígenas, y por ser una figura controvertida en debates académicos y sociales.
1947
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Significado
Ironía que invierte la culpa
El recurso sarcástico convierte una lógica perversa en espejo: en lugar de señalar a los verdugos, desplaza la responsabilidad hacia quienes sufrieron la violencia. Esa inversión funciona como mecanismo retórico para normalizar la agresión, porque al culpar a las víctimas se justifica el acto exterminador y se atenúa la responsabilidad moral de los perpetradores. La frase obliga a enfrentarse con cómo el lenguaje puede legitimar el odio cuando se mezcla con ironía destructiva.Repercusión pública y riesgo moral
Proferida por Ward Churchill, la afirmación generó escándalo y actos disciplinarios, precisamente por trivializar una catástrofe histórica y sugerir explicaciones que rozan lo apologético. Las implicaciones son prácticas y éticas: erosiona la memoria de las víctimas, abre espacio a narrativas revisionistas y favorece estructuras de impunidad. Quien habla así no solo ofende la verdad histórica, también participa de un juego verbal que facilita la repetición de la violencia.Frases relacionadas
“Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.”
“El remordimiento es como la mordedura de un perro en una piedra: una tontería.”
“Los hombres intentan purificarse manchándose de sangre. Es como si, después de haberse manchado con barro, quisieran limpiarse con barro.”
“Lo más razonable que se ha dicho sobre el matrimonio y sobre el celibato es esto: hagas lo que hagas te arrepentirás.”
Más frases de Ward Churchill
“La dominación blanca es tan completa que hasta los niños amerindios quieren ser vaqueros. Es como si los niños judíos quisieran jugar a ser nazis.”
“Uno de los peores ejemplos es el de la escuela residencial indígena de Alberni, donde, durante la década de 1920, los niños sorprendidos "hablando en indio" sufrieron la horrenda prueba de que les empujaran agujas de coser a través de la lengua.”
“En la medida en que el genocidio encarnado en las escuelas residenciales surge como un aspecto integral del colonialismo, entonces el colonialismo debe ser visto como constituyente de esa fuente... Ser de alguna manera un apologista del colonialismo es ser un defensor activo del genocidio.”
“Cuando se mata a 500.000 niños con el fin de imponer su voluntad a otros países, no debe sorprenderle que alguien responda de la misma forma.”